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domingo, 5 de abril de 2026

Reportaje a Daniel Heffes

 Conductor del programa radial La Cofradía, Daniel nos cuenta acerca de la música y sus protagonistas.


Viajamos a la ciudad de La Plata una mañana lluviosa para encontrarnos con Daniel Heffes, de profesión médico y también apasionado difusor de la música iberoamericana. En una charla cordial nos cuenta acerca de su programa de radio "La Cofradía", que sale al aire los sábados y domingos de 11 a 13 horas por AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata (https://stream.radiouniversidad.unlp.edu.ar/public/am1390).

Lo primero que quiero preguntarte es cómo surge "La Cofradía".

"La Cofradía" es el último de una serie de programas (ya le quedó marca registrada). Yo empecé haciendo radio en 1984 o 1985, primero musicalizando y luego haciendo una columna en un programa que se llamaba "Nuestra América", que iba también por Radio Universidad. Un día (yo nunca había hecho "aire", sino que salgo a presentar una canción ocasionalmente) el director de la radio de ese entonces me ofrece un espacio que iba a ocupar, en teoría y si no me equivoco, Blanca Rébori*, los sábados por la mañana, porque no tenían quién hiciera un programa de música latinoamericana en ese horario. Lo acepté. No me animé solo. Lo hice con un amigo en ese momento. Ese programa se llamó "Tiempo de vivir" y coincidía un poco con las expectativas de una democracia distinta que teníamos todos. Ese programa duró 6 o 7 años en Radio Universidad. Por un cambio de horario y una desavenencia con la directora de aquel momento nos fuimos a una FM barrial, FM Futura, que sigue siendo acá en La Plata la pionera, con una posición política "piola", de tomar todas las banderas de los Derechos Humanos, y durante años estuve ahí. Primero con un programa que se llamó "De par en par" y que después, por una locura que se nos ocurrió, lo cambiamos a "Destino incierto" en medio del menemismo, hasta que nos llamaron, en el año 2001 de Radio Provincia. En ese momento  surgió el programa "La Cofradía", que lo realizaba junto a un querido amigo, Daniel Molina, y junto a una actriz platense, también amiga, Graciela Sandoval. Salíamos los sábados al mediodía hasta que, como pasa en todas las radios oficiales, hubo un cambio de dirección. Esto implicó que nos levantaran el programa para poner rugby en ese horario y nos vamos de nuevo a Radio Universidad, en donde estaba Omar Turconi** , un tipo bárbaro, de director, quien nos ofreció el horario del domingo, donde permanecimos por 25 años. En el medio de eso Graciela, por problemas personales dejó de hacer "La Cofradía", al año de estar en Radio Universidad, y Daniel Molina se murió a los poquitos años. Di vueltas y vueltas, pero decidí quedarme solo porque era la forma de seguir adelante sin tener que probar con quién sí y con quién no y coincidiendo no solamente opiniones políticas o gustos musicales, sino en verme con la otra persona y entenderme. Con Daniel Molina trabajé casi 30 años: del 87-88 hasta el 2007, cuando él murió. Era mirarnos, entendernos y sabíamos qué decía cada uno, qué parte le tocaba a cada uno, jugábamos roles: yo quizás más crítico y "protestón", él de más revolucionario en las propuestas, tanto políticas como musicales. Inclusive él presentaba algo que era más atípico, yo lo más conservador. Era como un juego que, creo, los oyentes lo entendían perfectamente. 

Fue una experiencia nueva quedarme solo. En el medio tuve una experiencia que, a mi gusto, fue muy, muy importante para volver a hacer radio. Tenía dos experiencias: la primera, a principios de los '90 Marcelo Simón*** empezó a hacer en La Plata "La siesta de Provincia". Un día habla de un disco de Nicomedes Santa Cruz que había perdido en medio de tantas mudanzas, que lo quería pasar. Se lo alcanzo y me quedé. Me instalé y terminé haciendo una columna de música todas las semanas y después Marcelo, muy generosamente, cuando se va a dirigir Radio Municipal a Buenos Aires, le propone al director de ese momento que yo me quede a cargo del programa. Y durante dos años hice "La siesta de Provincia" como conductor, con lo que gané una gran experiencia no solamente porque ya tenía un nombre puesto y nos "daban pelota" con las entrevistas, con los personajes que salían. Fue un ejercicio hacer un programa de tres horas diarias durante todas las tardes y renovar repertorio, palabra, lo cual es mucho más complicado que hacerlo una vez por semana. 

Y la otra experiencia que me sirvió mucho, sobre todo para aprender a leer, aprender a decir, y para deconstruirme, trabajé durante años con Liliana Daunes. Participé durante años en (la emisora) La Tribu. Hicimos el programa "Juana Pimienta". Después nos fuimos a Municipal con "La rosa de los vientos" y luego hicimos juntos un programa que se llamó "Gotas de luz", que todavía anda colgado ahí en internet. Todo eso me sirvió, aparte que es una queridísima amiga que logré trasladar para estos pagos, para hacer mejor mi dicción, mejor lo que digo fundamentalmente, aprender a decir poesía, y abrir mi cabeza a una posición mucho más deconstruida. Liliana en cuestiones de género es una experta y eso ha hecho que también mirara con otros ojos determinadas cosas, determinadas canciones. Y "La Cofradía", de ahí a acá, es vigente desde hace 25 años. 

¿Cómo es tu criterio para elegir las canciones? ¿Tiene que ver con tu gusto personal?

No, yo te diría que no. No todo lo que paso me gusta. No todas las canciones que yo paso las escucharía en mi casa, no me sentaría a escucharlas. Yo le doy mucha importancia al texto. Y si tengo una idea en la cabeza (tengo muy buena memoria para acordarme las letras de las canciones) trato de referir una canción a un tema. Si yo creo que una canción es útil para ese tema, es una buena canción, aunque no sea lo que yo me siente a escuchar en mi casa, la elijo. Te doy un ejemplo: para el programa alusivo a los 50 años del golpe de Estado anduve buscando una canción de Rafael Amor que se llama Ausencia. Hay tres versiones dando vuelta. Elegí tal vez la que menos escucharía en casa, que es la de Leonardo Favio. Es una forma de decir "lo paso a Leonardo Favio". Entonces elegí esta versión en lugar de la de Rafael Amor o la de (Alberto) Cortez que también son buenas versiones, pero me pareció que tenía un "plus" que la cantara Leonardo Favio. Es el ejemplo más cercano que tengo ahora en la mente y, tal vez, no me sentaría a escuchar un disco completo de Leonardo Favio, pero no porque no lo respete (lo respeto muchísimo), no porque no me guste o no lo pueda escuchar, sino porque quizás no es lo que elegiría en el momento de sentarme a escuchar música. 

Me contabas algo interesante: cuando empezaste con esta actividad fue en la época que se llamó Primavera democrática, en la que muchos artistas volvían del exilio y desde los medios se pasaba mucho esta música.

Había un montón de música que yo venía "acumulando", de gente que me la traía de afuera o  de gente que me alcanzaba grabaciones que acá todavía no eran conocidas. Recuerdo que en el año 1983 o 1984 pasé por primera vez a Joaquín Sabina, que acá no lo escuchaba nadie ni lo conocía nadie. Tal es así que tengo una anécdota de la primera vez que vino, cuando lo trajo la RCA por un disco. Preguntamos con mucha timidez si podíamos hacer una nota y nos dijeron: "sí, cómo no, porque no conseguimos quién le quiera hacer una nota". Después no le pudimos volver a hacer una nota porque ya era imposible. 

Después lo grabó (Juan Carlos) Baglietto y comenzó a ser conocido en Argentina...

Pero hasta ese momento no era conocido y ahí lo pasamos. Yo pasaba mucho a algunos artistas latinoamericanos que aun no habían llegado aquí, como Lilia Vera, de Venezuela, algunos intérpretes chilenos del Canto Nuevo que todavía no se habían editado acá: Eduardo Gatti, Cecilia Echenique. Los uruguayos sí tenían más entrada, porque todos habían venido a cantar acá, en La Trastienda o en cualquier otro boliche ya en el '83, así que eran más conocidos: Jaime Roos, Washington y Cristina, Larbanois y Carrero. A mí me gusta mucho, y ahí sí la elijo, la música de Brasil. Había un montón de cantores brasileños no difundidos acá que los empecé a difundir. Algunos luego fueron conocidos y otros aun son desconocidos acá. 

Brasil es casi como un continente aparte, respecto al resto de Latinoamérica, en materia musical...

Todo eso hace que cuando elijo la música del programa yo le doy más importancia al texto. Al momento de privilegiar las canciones voy descartando de acuerdo a mi gusto. Por ahí separo 30 canciones para pasar 15. De las 30 canciones hay 15 que van a quedar al momento de ser pasadas porque son las que más me gustan a mí de las 30. 

También me contabas antes, informalmente, acerca de "El disco como objeto"...

"El disco como objeto" es una página que surge, en realidad, de un blog previo. Yo tuve durante algún tiempo un blog titulado "Los que no se consiguen" en donde hacía un link (enlace) a discos que en ese momento no estaban en ninguna plataforma, no estaban en ningún lado, y me parecía importante que la gente los volviera a escuchar. Todos esos links tienen un tiempo de caducidad, por lo cual muchas veces se "caían". Algo que en principio era una diversión, un compartir música (yo nunca he sido canuto (mezquino) con la música, nunca he escondido música) pasó a ser una obligación. Te ponían comentarios como "eh, acá todos los links están caídos", "¿por qué no los suben de nuevo?". Ahí me cansó y decidí no hacerlo más. Con un amigo, Javier Chalup, que tiene un sello discográfico acá en La Plata, que es Registros de Cultura, alguna vez se nos ocurrió hablar de reivindicar al disco justamente como objeto: el valor que tiene, la información que tiene el disco, el arte de tapa, los datos, como quién es el autor de una canción y que no hagan la burrada que hicieron el otro día, cuando atribuyeron la autoría del tema Como la cigarra, que cantó Ángela Torres, a Mercedes Sosa. Yo creo que las canciones en algún momento son de todos, las canciones se vuelven populares y no importa de quién son, pero tampoco adjudicar algo de alguien tan valioso como es María Elena Walsh a alguien que nunca escribió una canción y que es valiosísima como intérprete. Es quien hizo que esa canción tuviera no un "plus", cien "plus", que es Mercedes Sosa. Empezamos poniendo tapas de discos y, en algún momento, como todo te cansa... Más adelante vi como que hay una vuelta al vinilo y ahí sí las canciones las podía linkear a las plataformas, porque casi todas están, ponía alguna referencia como "no se olviden de este disco, que Los Andariegos cantaban así, que Los Nocheros de Anta cantaban de esta otra forma...". Esto fue lo que hizo que me entusiasmara y lo volviera a hacer. 



Con la vuelta del vinilo es como que hay un regreso al pasado. Sin embargo, al menos en Latinoamérica, prevalece la escucha en plataformas digitales.

El tema es el costo. Al producirse pocos vinilos, que tienen un precio altamente superior al que tenían cuando yo era pibe, esto hace que no sean un objeto accesible. Uno no puede pedir en tiempos como este que alguien se gaste 80, 90 o 100.000 pesos en un disco (unos 70 dólares estadounidenses). Uno puede decir "es bárbaro el disco". Y, por otro lado, también pasa que nos hemos acostumbrado a escuchar peor. Y creo que también a la "escucha urgente": un temita de acá, un temita de allá. Hacemos el random (escucha aleatoria), que es el zapping de la música y "picamos"  pero nunca escuchamos un disco entero como obra. Y el disco tiene el concepto de obra: alguien grabó estas 10, estas 12 o estas 8 canciones juntas por un motivo en especial, un porqué se hayan elegido esas 8 canciones. O que hayan escrito esas 8 canciones. No necesariamente tiene que ser una cantata, no necesariamente tiene que ser una obra integral, pero alguien puso su esfuerzo en elegir las 8 canciones para grabarlas juntas por algún motivo y dejó afuera, seguramente, otras 8. Y eso tiene que ver con un criterio estético. La única forma es escucharlo entero. Me parece que no hay forma de dividir esa obra en pedacitos, salvo que aparezcan, como aparecen ahora, los famosos simples: lo único que tengo para escuchar lo escucho a ver qué es. 

Es paradójico porque es como una vuelta a los orígenes, cuando por un tema de espacio se grababan los sencillos o simples.

Con el disco de 78 RPM no había forma (de incluir más canciones). Respecto al disco simple de 33 RPM, lo que dicen quienes en ese momento estaban a cargo de las discográficas es que eran como un "globo de ensayo": te hacían firmar un contrato y te hacían grabar uno o dos simples. Si alguno de esos pegaba, grababas el disco completo. Y sino te dejaban ahí en el freezer y no grababas nunca más. Sacaban los simples para ver qué pasaba. Cuando el artista era conocido sacaban dos o tres temas de difusión en discos simples, como una versión más barata. 

De los artistas actuales, ¿hay grupos o solistas que te llamen la atención?

Si tengo que darte un nombre, primero que nadie, es Jorge Fandermole. Me parece que no se ha agotado, que sigue grabando, muy poco, pero lo que graba es interesante, es importante. Hay buenas cantoras como Nadia Larcher, como Luciana Jury que, creo, tienen bastante para dar. No quiero ser injusto con nadie. A mí me gusta Raly Barrionuevo; Juan Iñaki me parece que tiene una voz estupenda y, seguramente, me estoy olvidando de alguien de aquí, de Argentina. Y a nivel Sudamérica no recuerdo ninguno que yo te pudiera decir "me sorprende la capacidad o la cantidad de material". Me interesó y me sigue interesando Mocchi, el cantor uruguayo. Me parece que podría dar más de lo que da, que ha quedado muy acotado en la temática. En Venezuela hay un par de cantantes interesantes: Amaranta, Luisana Pérez, en Colombia Marta Gómez: no hay nadie que haya tenido una obra tan extensa en tan pocos años como ella. No recuerdo otro nombre joven que me llame la atención. He escuchado cosas "sueltas" interesantes.

¿Tenés algún proyecto, algo que aun no hayas podido hacer o que te gustaría concretar?

Lo que tengo, y que ahora lo plasmé parcialmente en un programa que está pasando Radio de Cultura (https://www.radiodecultura.com.ar/player_html5/index.html) es que tengo 40 años de programas grabados en casetes y digitalizados. Como todas las cosas, algunos se me perdieron en discos que se rompieron o que se subieron a la nube y se borraron. No quiero que se pierdan más. Primero armé un programa con fragmentos de reportaje y canciones, y tengo ganas de transcribirlos y poder armar algo: no sé si un libro, comentarios en internet. El reportaje más antiguo que recuerdo y que tengo es del año 1986 (grabado en casete). Han pasado muchos personajes: algunos con más interés que otros en lo que dicen. Tengo un reportaje a Yupanqui hecho en abril de 1992, poquito antes de que se fuera a Francia y se muriera. Yo creo que es el último reportaje que se le hizo en Argentina (no creo que se le haya hecho ninguno en Francia). Es muy cortito, no dice mucho, era de bastantes pocas palabras y tenía pocas ganas de hablar ese día, pero es Yupanqui un mes antes de morirse. Tengo reportajes a muchos cantantes de Latinoamérica y españoles hechos en diferentes etapas. Podría darte mil nombres, como las tres diosas venezolanas: Cecilia Todd, Soledad Bravo y Lilia Vera, y tengo reportajes a casi todos los chilenos, por una cuestión casi afectiva de un integrante de los Quilapayún que vivió aquí en La Plata, que era Willy Oddó. A través de Willy yo conocí a su hijo Ismael y a todos los Quilapayún, a Isabel Parra, a Patricio Manns. De todos ellos tengo reportajes en mi casa, y me da lástima que se pierdan, porque algún día alguien va a resetear la máquina y se van a borrar. Quería buscarle la forma. No sé si algún día lo voy a terminar de concretar o redondear. 

Muy interesante. Muchas gracias, Daniel.


Notas:

* Blanca Rébori: importante periodista y conductora radial argentina.
** Omar Turconi: periodista y docente universitario vinculado a la comunicación social (1963 - 2017)
***Marcelo Simón: periodista y locutor cordobés, especialista en folklore (1940-2023)

miércoles, 14 de enero de 2026

Argentina despide a Melania Pérez

 La popular cantante salteña falleció a los 76 años, dejando una profunda huella en la música de raíz folklórica. 


Melania Pérez nació en Salta el 19 de octubre de 1949. En 1965, siendo adolescente, se incorporó como contralto al naciente grupo Las Voces Blancas, junto a Stella Crisci (soprano), Aurora Daruich (soprano), Jorge Semino (tenor) y Edgardo Moragas. Permaneció en el conjunto hasta 1970, participando en la grabación de los discos "A través de un colorido" (1966), "Pastor de nubes" (1967) y "Calidad sembrada" (1968), todos ellos para el sello Philips. Las Voces Blancas realizaron giras por el país y por el exterior, además de consagrarse en el prestigioso Festival Nacional de Folklore de Cosquín.

Em 1972 Melania Pérez volvió a radicarse en Salta, donde se integró al cuarteto vocal El Vale Cuatro, junto a Rubén Palavecino, Chacho Campos y Arsenio Lucero, dirigidos por Gustavo "Cuchi" Leguizamón. En 1974, en calidad de solista, obtuvo el primer premio en el Festival Nacional "Paso del Salado" en Santa Fe. Tiempo después conoció a José "Hicho" Vaca, con quien formó pareja sentimental y artística. Bajo el nombre Dúo Herencia realizaron giras por todo el país y grabaron un único disco para el sello EMI, que contó con la participación de Oscar Alem (bajo), Domingo Cura (bombo), Ángel "Kelo" Palacios (charango) y Hugo Casas (guitarra), entre otros músicos. En 1981 obtuvieron la mención consagratoria en el Festival de Cosquín.

En 1996, tras la muerte de Hicho, Melania retomó la actividad artística, participando en diferentes escenarios y grabando tres discos: "Luz del aire" (EPSA Music, 1999), "Igual que el agua...cantando" (EPSA Music, 2002), producido por León Gieco y ternado a los Premios "Carlos Gardel" en el ítem "Mejor cantante femenina de folklore", y "La flor del comprendimiento" (Registros de Cultura, 2010). También participó del registro colectivo "Los pájaros de la memoria", junto a Gerardo Núñez y Miguel Ángel Pérez, con la participación especial de Miguel Ruiz y Mario Burgos (Grabado en 1999 y reeditado en 2025 por Registros de Cultura). Todos ellos pueden disfrutarse a través de las principales plataformas digitales.

Algunas de las participaciones destacadas de Melania Pérez en Argentina han sido las de la Fiesta Popular Latinoamericana, megaevento realizado en La Plata por iniciativa del entonces vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto en octubre de 2014, y en el XI Festival Internacional "Sonamos Latinoamérica", celebrado en la ciudad de Santa Fe tres años después. En ambos casos estuvo acompañada por músicos de excelente nivel como Mariana Mariñelarena (percusiones), Cristian Alderete (guitarra), Héctor Mancilla (charango) y Ariana Aldariz (aerófonos andinos).

El estilo personalísimo de Melania Pérez y su creativo aporte a la música de raíz folklórica argentina será recordado por mucho tiempo por los amantes de este género, inmortalizado a través de grabaciones en audio y video para las nuevas generaciones. Su desaparición física, el 14 de enero de 2026 en Salta, es un sentido adiós en una tierra pródiga de músicos y poetas. La recordamos desde esta página con un video grabado en la capital santafesina.

Video: Takiña
Melania Pérez y su grupo

viernes, 24 de octubre de 2025

Los primeros discos de Isabel Parra ahora en plataformas digitales

 De sus primeros seis discos solistas, sólo uno fue reeditado en CD, aunque con algunos cambios. Ahora este material, poco conocido por las nuevas generaciones, está nuevamente disponible.


El devenir de los grandes artistas suele formar parte de historias fascinantes para el público. El caso de Isabel Parra (Santiago de Chile, 1939) no es la excepción: comenzó cantando junto a su madre Violeta, una leyenda de la música chilena, y posteriormente a dúo con su hermano Ángel. Ambos crearon a mediados de los años 60 la mítica Peña de los Parra y el sello discográfico del mismo nombre, una de las primeras iniciativas independientes de esta región. Por otra parte, su participación en el Primer Encuentro de la Canción Protesta, organizado por la Casa de las Américas en 1967 en La Habana, le permitió conocer a varios músicos cubanos con quienes comenzará a realizar un interesante intercambio cultural (colaboraciones discográficas, recitales en ambas naciones, etc.).

La discografía solista de Isabel en el período 1966 - 1972 dio cuenta de una importante evolución: de interpretar canciones de su madre y hermano, así como recopilaciones folklóricas, a mostrar sus propias composiciones hubo un camino forjado por diferentes influencias culturales y políticas de aquellos tiempos. El golpe de Estado de 1973 la llevó a exiliarse en Francia, donde continuó grabando discos y llevando a cabo recitales y eventos solidarios. Mientras tanto, el sello Alerce publicaba en Chile algunos de sus discos--así como los de otros artistas de la Nueva Canción Chilena--manteniendo una saludable presencia en el país, aun con los riesgos que esto implicaba en plena dictadura.

El regreso de Isabel Parra a su patria se produjo en 1987; un año después aportó su canción No lo quiero, no a la obra discográfica colectiva "Chile, la alegría ya viene", apoyando la opción NO en el plebiscito que decidiría la continuidad del dictador Pinochet en el poder. Ya en los 90, el sello Alerce reeditó varios de sus discos grabados en el exilio. En 1999 Warner Music se instaló en Chile, firmando contratos con varios artistas de la Nueva Canción para la publicación de sus discografías. En el caso de Isabel, el período de los CD publicados abarca los años 1974 - 1994. Hubo pocas grabaciones históricas y sólo aparecieron parcialmente en las antologías "Cantos de Violeta" y "Como una historia". Recién en 2012 la compañía Oveja Negra reeditó en ese formato el disco "De aquí y de allá" (1971) aunque con algunas modificaciones notables: los primeros siete temas son versiones grabadas en Cuba junto a Silvio Rodríguez, Sergio Vitier, Pablo Milanés y parte del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC. Del LP original son los temas 8 a 17, quedando fuera de la selección las canciones Deme su voz, deme su mano y Son de la loma, junto a Horacio Salinas.


Primeros discos









"Isabel Parra" (1966)

Escuchar aquí

01. La jardinera (Violeta Parra) - tonada

02. Huyendo voy de tus rabias (Popular chilena) - tonada

03. Ojos azules (Manuel Casazola Huancco) - trote nortino

04. Cantando por amor (Tito Rojas - Isabel Parra) - canción parabién

05. Malhaya el amor, malhaya (Popular peruana)

06. Un domingo en el cielo (Violeta Parra)

07. Arranca, arranca (Violeta Parra) - pericona

08. La niña que baila el rin (Violeta Parra) - danza de Chiloé

09. Para qué me casaría (Popular chilena)

10. Canto del agua (Popular venezolana) - Arreglo: Isabel Parra

11. Porque los pobres no tienen (Violeta Parra)

12. Ave María (Ángel Parra) Del "Oratorio para el pueblo"


Esta primera obra solista, publicada oportunamente por el sello Demon, nos permite escuchar a una artista joven y a la vez experimentada. En esta etapa se muestra más como intérprete que como cantautora (sólo se incluye una obra propia), pero aun así la experiencia auditiva resulta más que interesante. El oyente puede descubrir a una artista versátil y apasionada en cada uno de los temas que canta y toca. El productor del disco, Camilo Fernández, escribió en la contraportada del álbum: "Es la voz femenina más popular y de mayor calidad de nuestro folklore. Hija de Violeta Parra, nació con la guitarra entre las manos. Aprendió a hablar repitiendo los versos mil veces repetidos de nuestras canciones tradicionales. Ha ido sucediendo a su madre, gracias a la rica herencia legada por ella en vida y que, a su vez, Isabel ha ido entregando a su hija Titina, precoz intérprete de nuestros cantos, y motivo nuevo de gratitud a Isabel de quienes aman lo entrañablemente nuestro."

"En esta colección de canciones chilenas Isabel Parra nos hace recorrer la geografía sentimental de nuestro pueblo entusiasmado con su arte. Su voz, que es dulce y es amarga, que es tierna y violenta, que llora y sonríe, se hace serenamente dulce cuando entona el Ave María de su hermano Ángel...Es que su voz es ella y ella está aquí, en este álbum...para siempre".










"Isabel Parra, Volumen 2" (1968)

Escuchar aquí

01. El lagarto está llorando (Federico García Lorca - Paco Ibáñez)

02. La más bella niña (Luis de Góngora - Paco Ibáñez)

03. Casida de las palomas oscuras (F. García Lorca - P. Ibáñez)

04. Que se nos va la Pascua, mozas (L. de Góngora - P. Ibáñez)

05. La señorita del abanico (F. García Lorca - P. Ibáñez)

06. Qué pasa en esta América (Tito Rojas - Isabel Parra) Recuerdo a Martin Luther King

07. Domingo por la mañana (Isabel Parra)

08. Al centro de la injusticia (Violeta Parra - Isabel Parra)

09. Amores bailando (Isabel Parra)

10. Te quiero solo [No te quiero sino porque te quiero] (Pablo Neruda - Violeta Parra)

Músicos acompañantes:

Hernán "Kiko" Álvarez: guitarra (temas 1, 2, 4 y 5)

Ángel Parra: guitarra (temas 3, 6 a 10)

Jaime Garat: cuatro, charango (temas 6 a 10)

Ingeniero de grabación: Luis Torrejón


Durante la década de 1960 muchos fueron los movimientos y tendencias musicales. Destacamos aquellas expresiones que buscaron exaltar la poesía y crear canciones que trascendieran los meros temas comerciales para perdurar a través de su alta calidad. Uno de los artistas más destacados desde aquel entonces es Paco Ibáñez, cantautor valenciano que en 1965 llevó al disco poemas de Federico García Lorca (1898-1936) y Luis de Góngora (1561-1627). Más allá de haber vivido en épocas diferentes, ambos creadores han sabido retratar en palabras los sentimientos y el entorno de su pueblo. Isabel eligió interpretar en la primera parte de su segundo disco algunas de estas selecciones acompañada sobriamente por guitarra.

En el lado B del disco original (desde el tema 8) hay canciones más fuertes que interpelan a los poderes políticos, como Qué pasa en esta América, compuesta a raíz del asesinato del ministro y activista estadounidense Martin Luther King el 4 de abril de 1968. Otra canción de similar tenor es Al centro de la injusticia, compuesta a partir de un poema de Violeta Parra. Por alguna razón que desconocemos, en plataformas como Spotify y YouTube en los surcos 7 y 8 aparece este último tema y está ausente Domingo por la mañana. Lo mismo sucede con los temas 9 y 10. En ambos casos se escucha No te quiero sino porque te quiero y no se puede apreciar Amores bailando.










"Cantando por amor"  (1969)

Escuchar aquí

01. Ruego

02. Amores bailando

03. Yo también quiero casarme* (Popular chilena)

04. Verso por desengaño (Violeta Parra)

05. Besame y abrazame* (Popular española)

06. Ayúdeme usted

07. Según el favor del viento* (Violeta Parra)

08. Señora, si voy al campo (Tito Rojas - I. Parra) / El desconfiado

09. Por qué sera, Dios del cielo* / ** / (*) (Violeta Parra)

10. Cantando por amor (T. Rojas - I. Parra)

11. Canción de cuna* (T. Rojas - I. Parra)

12. Mazúrquica modérnica (V. Parra)

Compositora: Isabel Parra, salvo indicación contraria.

*Arreglos y dirección musical: Sergio Ortega

** Guitarrón: Hugo Arévalo / Guitarra: Homero Caro

(*) Charango: Mario Necochea.


El tercer disco solista de Isabel inauguró la producción del sello Peña de los Parra, distribuida por DICAP, la compañía fonográfica de las Juventudes Comunistas. Al igual que en la mayoría de los lanzamientos de este último sello, el arte gráfico destaca el gran trabajo de los hermanos Vicente y Antonio Larrea. Es también el primer trabajo donde comienza a haber mayor cantidad de temas propios (seis de doce), evidenciando un mayor compromiso con el arte de opinar cantando. Desde Ruego, canción con reminiscencias religiosas que parece inspirada en los cantos a lo divino recopilados por su madre Violeta a Ayúdeme usted, sirilla que interpela a la audiencia ante la dura realidad de entonces, el canto de Isabel se levanta dulce y valiente hacia una nueva conciencia. La tradición está presente en canciones de antigua data como Yo también quiero casarme, polca recopilada por Violeta en los años 50, y Besame y abrazame, canción española mucho más antigua.

Las cuecas Señora, si voy al campo, compuesta junto a Tito Rojas, y El desconfiado forman parte de la rica cosecha propia, que se completa con el tema que da nombre al disco y la emotiva Canción de cuna. La expresiva voz de la artista, así como cada una de las instrumentaciones hacen de este disco uno de los más interesantes y variados de Isabel. El permanente homenaje a la Viola chilensis está dado por las canciones originales Según el favor del viento, con arreglos de Sergio Ortega, y Mazúrquica modérnica. Ambas obras son valientes denuncias sobre la injusticia social que aun persiste en este mundo.  










"Violeta Parra" (1970)

(Isabel Parra canta recopilaciones y cantos inéditos de Violeta Parra)

Escuchar aquí

01. Señores y señoritas (Popular chilena) - esquinazo

02. Los paires saben sentir (Popular chilena)  - tonada

03. Sirilla me pides (Popular chilena) - sirilla 

04. El romero no lo quiero (Popular chilena)- tonada de "coleo"

05. Los santos borrachos (Popular chilena) - tonada "chicoteada"

06. Viva el 18 de septiembre (Popular chilena) - cueca

07. Como el roble en el verano (Violeta Parra - Isabel Parra) - tonada punteada

08. Qué tanto será (Violeta Parra) - refalosa

09. Gracias a la vida (Violeta Parra)

10. Qué palabra te dijera (V. Parra - I. Parra) - vals-canción

11. Sola (Isabel Parra)

12. Lo que más quiero (V. Parra - I. Parra) - canción

La temprana partida, por propia voluntad, de la cantora, intérprete, poeta y artista plástica Violeta Parra (1917 - 1967) fue como un remezón para Chile y el mundo. Durante su vida Violeta fue admirada y a la vez cuestionada; sus últimos proyectos artísticos no lograron atraer el interés de las instituciones culturales, tanto públicas como privadas, y sólo después de su muerte comenzó a valorarse de otra manera su profunda y variada obra. En este disco, su hija Isabel rescata canciones poco conocidas, algunas de ellas inéditas, otras aparecidas sólo en discos simples (singles) e incluso algunas que recién se conocerían por su propia compositora en 1999, cuando se publicó el CD doble "Violeta Parra en Ginebra". Tal el caso de Sirilla me pides. El romero no lo quiero y Los santos borrachos sólo han sido registradas en el disco "El folklore de Chile según Violeta Parra", aparecido en 1962 en Argentina. Qué tanto será es una refalosa que sólo apareció en un simple cantado por Tita Parra ("Titina") en 1966, con acompañamiento de Violeta en guitarra. Por otra parte, la versión de Gracias a la vida que interpreta Isabel respeta el acompañamiento original y solista con charango. 











"De aquí y de allá" (1971)

Escuchar aquí

De aquí:

01. Póngale el hombro, mijito

02. El encuentro (Víctor Jara)*

03. Solitario solo (Violeta Parra - Alberto Zapicán - Isabel Parra)

04. A que no adivinas

05. Deme su voz, deme su mano

06. La compañera rescatable**

Compositora: Isabel Parra, salvo indicación contraria.

De allá: 

07. Son de la loma (Miguel Matamoros)

08. El Rey de las flores (Silvio Rodríguez)

09. Como en Vietnam (Pablo Milanés)

10. Lo que quisiste ser (Silvio Rodríguez)

11. Perla marina (Sindo Garay)

12. Al final de este viaje en la vida (Silvio Rodríguez)


Músicos:

Isabel Parra (canto)

*Víctor Jara (guitarra) / Patricio Castillo (quena)

Horacio Salinas (guitarra) salvo tema 2.

**Gabriel Parra (batería)

Arreglos:

Víctor Jara (2)

Isabel Parra (3, 4, y 6)

Luis Advis (1, 5, 9 a 12)

Técnico de grabación: Ángel Araos

Diseño gráfico: Vicente y Antonio Larrea.


Dado que ya se había subido a plataformas digitales la edición de temas correspondiente al CD de 2012 (que excluye dos temas para dar lugar a una serie de grabaciones en vivo), esta vez se ha subido el material completo pero con otra carátula. Se trata de uno de los discos más interesantes de Isabel Parra por varias razones. En primer lugar, porque la artista muestra su faceta más íntima presentando varias canciones de su creación, como la personalísima Deme su voz, deme su mano o la enigmática A que no adivinas. También es significativo el momento histórico en el que se publicó este disco: pocos meses antes había llegado al poder Salvador Allende, proponiendo iniciativas como el trabajo voluntario. La canción Póngale el hombro, mijito se refiere apasionadamente a esta actividad solidaria desarrollada los días domingos en varios rincones del país.  La compañera rescatable, a puro rock, también se refiere a las esperanzas de este período de la historia chilena.

El encuentro, que ocupa el segundo surco del disco, es una hermosa canción regalada a Isabel por Víctor Jara. El recordado artista acompaña con su guitarra, mientras que Patricio Castillo interpreta la quena. Solitario solo, compuesto a partir de un poema de su madre Violeta, aparece aquí en su primera versión grabada. 

Otro punto importante de este disco es el lado B, dedicado al repertorio musical cubano. Isabel y su hermano Ángel visitaron Cuba en más de una oportunidad, trayendo de la isla no sólo canciones tradicionales como Son de la loma o Perla marina, sino también a los por entonces noveles y casi desconocidos Pablo Milanés y Silvio Rodríguez, con títulos muy significativos como Lo que quisiste ser, Al final de este viaje en la vida y Como en Vietnam. El compositor y director de orquesta Luis Advis realizó los arreglos de varias de estas versiones.










"Isabel Parra y parte del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC" (1972)

Escuchar aquí

01. Acerca de los padres (Silvio Rodríguez)

02. Solitario solo (Violeta Parra - Alberto Zapicán - Isabel Parra)

03. Al final de este viaje en la vida (Silvio Rodríguez)

04. Generaciones (Silvio Rodríguez)

05. Por qué será, Dios del cielo (Violeta Parra)

06. Deme su voz, deme su mano (Isabel Parra) - Instrumental*

07. La hormiga vecina (Isabel Parra) 

08. Palabras para una canción para Haydée (Isabel Parra)

09. La compañera rescatable (Isabel Parra)

10. La lavandera (Violeta Parra)

11. Perla marina (Sindo Garay) *

12. El cantar tiene sentido (Popular venezolana)

*reemplazan a las canciones Viven muy felices y Que sus ojos, que su pelo, que su amor que corresponden al LP original.

Grabado en La Habana y en Santiago de Chile entre octubre de 1971 y octubre de 1972.

Acompañantes: 

Silvio Rodríguez (guitarra): temas 1, 3, 4 y 12

Músicos del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC: temas 2, 5, 6 y 9.

Patricio Castillo: guitarra en tema 11, flauta en 8 y 11, quena en 11.

Tita Parra: guitarra en tema 8.

Sergio Vitier: guitarra en tema 12.

Como complemento del disco "De aquí y de allá", este álbum integra canciones chilenas y cubanas en la sensible voz de Isabel Parra. Así presentaba esta obra la propia artista en octubre de 1972: "Sergio Vitier [y] Silvio Rodríguez son integrantes del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC (Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográfica de Cuba), que fue creado a fines de 1969 bajo la dirección del compositor Leo Bouwer. Su trabajo se relaciona con la música pop, las raíces nacionales, los recursos electrónicos de actualidad y la canción política y social. A la vez, el Grupo aporta música para el cine cubano".

"De este álbum ustedes ya conocen algunas canciones. Es importante que conozcan de qué manera llegaron a Cuba canciones de la Viola, canciones nuestras; de qué manera fueron asimiladas por los compañeros del Grupo de Experimentación Sonora y de cómo ellos aportaron su tiempo, su talento y su maravillosa disposición y voluntad de este nuevo trabajo. Partí a Cuba en octubre de 1971 invitada por la Casa de las Américas a inaugurar la exposición de homenaje a Violeta Parra, evento realizado por ese organismo cultural. No puedo dejar de mencionar este hecho, pues para nosotros es la respuesta más solidaria, más concreta, más eficaz, más revolucionaria, al trabajo creador de Violeta Parra".

"Los compañeros de la Casa, con Haydeé Santamaría al frente (quien se ha convertido en la gran amiga y proclamadora de Violeta Parra), trabajaron un año para montar la exposición de tapices, publicar las Décimas autobiográficas [y] para editar un álbum de doce canciones".

"Ángel no pudo viajar en ese momento y así partí sola. Debíamos programar varios recitales que acompañarían la exposición. Pedí ayuda a los músicos cantores del ICAIC, a Sergio Vitier, y la respuesta fue inmediata: de Alfredo Guevara, de Saúl Gelín, del Grupo de Experimentación Sonora. Santiago Álvarez filmó un documental del trabajo realizado".

"Aquí hay partes de esos recitales. Algunas canciones fueron grabadas en Prado, Estudios del ICAIC en La Habana; otras en Chile, acompañada por la guitarra de Silvio Rodríguez".

"La más reciente [es] Canción para Haydeé, a quien dedico modestamente estas canciones que son de Cuba y son de Chile".

Tal como afirmara la artista, varias canciones fueron grabadas en Chile, durante la estadía de Silvio en su primera visita al país austral, en 1972. Algunas de estas canciones fueron grabadas por el trovador cubano muchos años después, otras aun permanecen inéditas, como Viven muy felices; Generaciones apareció en versión conjunta con Isabel en el álbum doble "Silvio Rodríguez en Chile" (1990). Es muy interesante escuchar estas versiones más antiguas que las del propio compositor. Por otra parte, las canciones de Violeta adquieren una nueva dimensión en los arreglos de Sergio Vitier: de la rítmica Solitario solo (en la segunda grabación de Isabel, esta vez con Grupo) a la melancólica Por qué será, Dios del cielo, canción por décimas, la voz de la artista chilena y las trabajadas orquestaciones impactan hondamente en el sentimiento del oyente. 

Curiosamente, se han quitado del disco original los surcos 4 (Viven muy felices) y 11 (Que sus ojos, que su pelo, que su amor), siendo reemplazados por Deme su voz, deme su mano (versión instrumental) y Perla marina, de Sindo Garay. La segunda versión de La compañera rescatable, adaptada a las sonoridades del Grupo de Experimentación Sonora resulta muy interesante, contrastando con la introspección de La lavandera, última composición de Violeta Parra, que quedó inédita en la voz de la artista y que Mercedes Sosa grabara en 1971. Finalmente, El cantar tiene sentido (canción popular venezolana) aúna la voz de Isabel con guitarras y cuatro en el ritmo "polo margariteño". 

jueves, 4 de septiembre de 2025

Sonamos Latinoamérica: 20 años de cultura musical

 La red de circulación de música popular latinoamericana celebra dos décadas de labor artística. Festivales, talleres, conversatorios, programas de radio y ediciones discográficas forman parte de lo mucho realizado en ese período.


Sonamos Latinoamérica comenzó a gestarse en la ciudad argentina de Santa Fe para festejar los diez años del grupo Escaramujo, conjunto musical de esa ciudad que se presentó exitosamente en escenarios de América y Europa. El Festival tomó dimensión internacional al realizarse pocos años después en algunas ciudades de Venezuela (Barquisimeto, Caracas, Carayaca, Ciudad Bolívar, Maracay y Valencia) y Colombia. En este último país lo hizo bajo el nombre "Latinoamérica en Concierto". En 2012 se realizó por primera vez en Uruguay, en las ciudades de Montevideo y Paysandú; en 2013 la ciudad de Lima, capital de Perú tuvo su primera edición durante el mes de septiembre. En 2014 se sumaron las sedes de Valdivia, Chile, y Ourense, España. Dos años después se realizó también en la ciudad de México y en Cusco, Perú. 

En Argentina, además de la sede central Santa Fe, el festival ha tenido ediciones en las ciudades de General Pinto, Pergamino y Lincoln (provincia de Buenos Aires), Salta, San Miguel de Tucumán, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y San Marcos Sierras (provincia de Córdoba), Resistencia (Chaco), Rosario, Las Parejas, Las Rosas, Coronda, Laguna Paiva y Santo Tomé (todas ellas en la provincia de Santa Fe). 

En los últimos años se han sumado las sedes de Ribeirao Preto (Brasil), Bruselas (Bélgica), Quito (Ecuador), San José y Guanacate (Costa Rica) , Copenhague (Dinamarca) e Islas Baleares (España). 

En Argentina se emite el programa Sonamos Latinoamérica los días lunes de 22 a 00 horas a través de LT10 Radio Universidad Nacional del Litoral (AM 1020) Señal en vivo a través de la página https://www.lt10.com.ar/Portada

En 2012 comenzaron las ediciones discográficas del sello homónimo, con el apoyo del Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe. El primer disco fue un compilado con lo mejor de la edición 2011 del festival en dicha ciudad y continuó con CDs como "Guitarritas", de Oscar Gomítolo y "La canción de los abrazos", de Facundo Vázquez, entre muchos otros. Actualmente esos discos están disponibles en plataformas digitales.

Otras iniciativas de esta asociación civil han sido los Conciertos didácticos, los Talleres dedicados al conocimiento de instrumentos, culturas y saberes y el Sonamos para los chicos, un festival dedicado a los más pequeños.


Por iniciativa de la concejala (legisladora municipal) Laura Mondino, el 29 de julio pasado el Honorable Concejo Municipal de la Ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz declaró "de interés cultural" la próxima realización del Festival Internacional "Sonamos Latinoamérica".  La fiesta de apertura de la XX edición se realizará el próximo domingo 28 de septiembre a partir de las 17 horas en la Casa de la Cultura, sita en Bulevar Gálvez 1774 de la ciudad de Santa Fe. 


En esta oportunidad están presentes destacados músicos santafesinos:

Ala Par Dúo (Elisabeth Schmidhalter y Rodrigo Martínez Castro)

Ezequiel Ávila

Juan C. Torrez

Javier Colli

Aerófonos del CREI 

Natalia Pérez

Cacho Hussein

Bernardo Viloria y

Marino Frezetti


Sitio web oficial: https://www.sonamoslatinoamerica.com/


jueves, 26 de junio de 2025

Recital de Julio Lacarra

 El popular artista presentó una síntesis de su variado repertorio.

"Resumen"
Julio Lacarra
La Paila
Costa Rica 4848,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Argentina
Sábado 21 de junio de 2025

Julio César Suárez nació en 1947 en Capitán Sarmiento, al norte de la provincia de Buenos Aires. Siendo pequeño, se radicó con su familia en el municipio de Quilmes, a pocos kilómetros de la capital argentina. Su carrera solista comenzó en 1967, bajo el seudónimo de Julio Lacarra. Un año después grabó un simple con su canción Cante, señor y participó en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín. En 1972 obtuvo la segunda mención en el Festival de la Nueva Canción Argentina, y en 1975 actuó en el Festival Latinoamericano, que se desarrolló en varias ciudades de Costa Rica. También dio a conocer su arte en las ciudades de Sochi y Moscú (Rusia), y en 1977 en varias ciudades del Perú.

Actuó junto a artistas de la talla de Mercedes Sosa, Beth Carvalho, Falta y Resto, Rubén Rada, Ivan Lins, Amparo Ochoa y Quilapayún en diferentes eventos en América Latina. Entre 1983 y 1987 grabó tres discos para la compañía RCA: "La canción de nuestros días", "Para darte vida" y "Juntasueños". En 1985 publicó el EP "Dale, Diez", en homenaje al astro futbolístico Diego Armando Maradona. 

Julio Lacarra

En 1998 firmó contrato con el sello platense B&M (actual Registros de Cultura), publicando el CD "Somos ríos". En 2003 dio a conocer "Retazos", disco en el que participaron especialmente Mónica Abraham y Ernesto Jáuregui. Se trata de una obra en homenaje al compositor Domingo Vibbot. En 2004 BMG publicó un compilado con el material grabado oportunamente para el sello RCA llamado "Un animal que canta y sueña". 

Otros discos originales son "De buena fe" (2005), "La Pampa Verde" , obra de Hamlet Lima Quintana y Oscar Alem interpretada por Julio Lacarra, Mónica Abraham y Tato Finocchi (2007), "Ronda" (2017) y el sencillo "Cinco Siglos" (2025). 

Esta noche estuvo acompañado en guitarra y guitarrón por el cantautor pampeano Martín Mansilla. El recital nos permitió conocer el vasto e interesante repertorio de Julio Lacarra, tanto en obras propias como en versiones de otros compositores. A través de Huella del río (J. Lacarra y Jorge Omar López) comenzó el recorrido por más de medio siglo de labor creativa. La siguiente canción, Ramita de nomeolvides, sintetizó en fina poesía la el recuerdo de la conocida flor con la añoranza de un antiguo amor:

Ramito de nomeolvides,
no me olvides, no me olvides.
Llevate esta flor celeste,
luz de cielo, siempre vive.
No hay penas porque te has ido,
no me olvides si estás lejos.
Quedate con mi alegría
que con la tuya me quedo.

Con excelentes recursos vocales y expresivos, el artista desgranó en cada palabra sentimientos que calaron hondo en cada oyente. 

Martín Mansilla

La milonga No hay modo, vertida con especial sentimiento, reflejó el apego de Lacarra por su "patria chica". Otra de las grandes canciones del músico bonaerense, Lirio de la piedra es una zamba compuesta en homenaje "a un colega docente que se radicó en el norte del país". 

Olor a pasto verde,
ay, qué fragancia linda
andar por el verano
muchacho todavía.
Trepar el árbol alto,
mirar la tarde limpia
y regresar a casa
de descubrir la vida.

Así comenzaba la reflexiva Olor a pasto verde, compuesta en 1974 y dedicada a Quilmes. Es una de las obras que compartimos con nuestros lectores en formato audiovisual:

Video: Olor a pasto verde
Julio Lacarra y Martín Mansilla

Las puertas del día es una chacarera compuesta en 1974 a partir de un poema de Armando Tejada Gómez. Ha sido  dedicada a la poeta Magdalena Aguilar, y fue estrenada esta noche en la voz de Julio Lacarra:

Video: Las puertas del día
Julio Lacarra y Martín Mansilla

Martín Mansilla, cantautor y guitarrista, interpretó a continuación dos obras compuestas junto al poeta pampeano Héctor Vignatti: Nadie se acordará de ti y Rosa Mística, que complementaron el arte sublime de don Julio Lacarra.

Con la sal en los ojos (Lina Avellaneda y J. Lacarra) es un lindo y nostálgico recuerdo de su abuelo, expresado con profunda sensibilidad. Por su parte, la zamba Para ir a buscarte (Ariel Petrocelli y Daniel Toro) parece haber sido compuesta para la voz y en sentir de Julio Lacarra, quien hace suya cada nota y palabra de la obra original resignificándola plenamente.


El triunfo Sangre surera está dedicado a los bonaerenses:

Del Plata hasta el Salado 
sigo los pasos
de mis paisanos.
Hernández dijo verlos
a Cruz y a Fierro
por estos campos.
Hogar de peregrinos
del mundo entero
es este suelo.

Video: Sangre surera
Julio Lacarra y Martín Mansilla

Seguidamente se presentó en escena la cantante Betania Díaz, compartiendo con nosotros la zamba Trago de sombra (Jaime Dávalos y Eduardo Falú) y una chacarera popular que calaron hondo entre la audiencia. Notable es su voz así como el talento para acompañarse con la guitarra, desgranando arpegios y rasguidos que jerarquizaron cada una de las obras.  

Betania Díaz

Su breve pero intensa presentación culminó con la zamba Junto al fogón, de los Hermanos Ábalos, que pareció sintetizar artísticamente la comunión lograda entre el público y la artista. 

Milonga del si volviera, compuesta por Lacarra en 1971, expresa la introspección del artista, reflexionando sobre la vida terrenal y espiritual:

Video: Milonga del si volviera
Julio Lacarra y Martín Mansilla

Armando Tejada Gómez (1929 - 1992) fue un notable literato mendocino que aportó a la música de proyección folklórica muchas de sus creaciones. Haciendo suyo el arte de convertir en poesía lo cotidiano nos dejó su hermosa Ronda para barrer el patio, musicalizada por Julio Lacarra en 1981:

Ella barrió el otoño
del patio de mi casa
y casi a quemarropa
se nos vino el verano,
de súbito la escoba
se llenó de ramas,
y a sus ramas, ya verdes,
regresaron los pájaros.

Hombre tierra pertenece al álbum "Retazos", dedicado a la obra de Domingo José Vibbot, escritor, docente y realizador cinematográfico oriundo de la ciudad de La Plata. Una de las grandes virtudes de Lacarra es el hacer suya cada una de las canciones que interpreta, al punto que todas parecen haber sido compuestas para su peculiar estilo interpretativo. A continuación pudimos disfrutar de una de las obras más difundidas por el trovador. Pertenece autoralmente a Vicente Orlando Miño y abre el CD "Somos ríos", de 1998. Se trata de la muy emotiva canción A los amigos del alma, que compartimos en formato audiovisual:

 
Video: A los amigos del alma
Julio Lacarra y Martín Mansilla

El tango La última curda (Cátulo Castillo y Aníbal Troilo) fue una de las últimas sorpresas de la noche. Aun en un estilo muy diferente al de las obras de raíz folklórica y de la trova, el género urbano encontró su expresión en la voz y en la guitarra de Julio Lacarra. De similar manera, el artista cerró el concierto con una baguala interpretada de manera honda y cordial. 

Agradecimiento especial al Sr. Julio Lacarra