domingo, 28 de agosto de 2016

Goizueta y Mejía Godoy en Argentina

Adrián Goizueta y Luis Enrique Mejía Godoy se conocieron en los años 70 en la capital costarricense, San José. Coincidencias estéticas e ideológicas los unieron desde entonces compartiendo escenarios y vivencias artísticas. Su primera presentación conjunta en este país nos permite apreciar en vivo las canciones de su flamante CD “viva VIDA”



“Latinoamérica en Concierto”
Adrián Goizueta y Luis Enrique Mejía Godoy

ND Teatro
Paraguay 918
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Argentina

Jueves 25 de agosto de 2016


Sabemos que la trova se desarrolló en Francia en la Edad Media (entre fines del siglo XI y fines del siglo XIII). Con diferentes motivos, este arte poético musical trascendió en el tiempo y adquirió características propias en el Nuevo Mundo. Repentistas o payadores cantaban en décimas improvisando su letra, especialmente en las regiones rurales. Ya en el siglo XX, con el advenimiento de la fonografía y otros medios de comunicación,  la industria del entretenimiento se orientó a lanzar canciones que no siempre cumplían con estándares de calidad aun llegando a adquirir gran popularidad. Frente a la banalidad de estas expresiones, la trova resurge en América Latina y en otras partes del mundo con diferentes motivaciones o contextos políticos, aunque con la necesidad de ofrecer al público canciones de mayor calidad. Así, en febrero de 1963 surge en Mendoza el Manifiesto del Nuevo Cancionero Argentino con claras premisas: “…Aspira a renovar, en forma y contenido, nuestra música, para adecuarla al ser y el sentir del país de hoy. (…) Alentará la necesidad de crear permanentemente formas y procedimientos interpretativos, así como obras de genuina  identidad con el país de hoy, que enriquezcan la sensibilidad y la cultura de nuestro pueblo.”

El Primer Encuentro de la Canción Protesta, realizado en La Habana entre el 27 de julio y el 8 de agosto de 1967, reunió a más de 50 cantores de todos los continentes, realizando un aporte fundamental al arte de la trova contemporánea. Las sucesivas dictaduras militares en América del Sur costaron miles de vidas y llevaron a muchos trovadores a un obligado exilio. Pasaron muchos años hasta el reencuentro de los artistas con su público original.

Es precisamente en el exilio que Adrián Goizueta, nacido en Buenos Aires en 1951, conoce a Luis Enrique Mejía Godoy. El cantautor nicaragüense, nacido en Somoto, Madriz, ya había grabado en Costa Rica en calidad de solista. Sus discos “Hilachas de sol” (1970) y “Este es mi pueblo” (1972) contienen una profunda identidad poética y musical. Tras el triunfo de la Revolución Sandinista, Mejía Godoy regresa a su patria y se incorpora al Ministerio de Cultura junto al poeta Ernesto Cardenal. En 1980, junto a su hermano Carlos, funda el sello ENIGRAC (Empresa Nicaragüense de Grabaciones Culturales), que produce más de cien discos de música popular. En 1983, con el apoyo de varias instituciones europeas, los Mejía Godoy producen el Concierto por la Paz en Centroamérica (“Abril en Managua”) con la participación de artistas de buena parte del continente: Mercedes Sosa, Chico Buarque, Daniel Viglietti, Alí Primera y Silvio Rodríguez, entre otros. El concierto se registra en película y en disco; este último se publica en varios países (en Argentina lo edita el sello Interdisc) y es el antecedente más cercano de Goizueta y Mejía Godoy para muchos sudamericanos, ya que ambos también grabaron su participación en ese disco.


Adrián Goizueta


Adrián Goizueta visitó la Argentina para presentar sus discos “Dúos del alma” (grabado en 2005 y reeditado en 2011) y “Soy (de San Telmo a San José)” (2012), mientras que Mejía Godoy se presentó en el Centro Cultural de la Cooperación en 2010 con motivo de la edición de su CD “Tengo América en mi voz”. Luis también participó en mayo de 2015 de la versión porteña del festival “Canto de Todos” junto a otros trovadores latinoamericanos.  La primera presentación conjunta en Argentina nos permitirá disfrutar en vivo de las canciones registradas en el CD “viva VIDA”, grabado en vivo en Costa Rica y editado localmente por B&M Registros de Cultura.


Luis E. Mejía Godoy


El concierto, a sala llena, comienza con una bella musicalización del poema Epigrama, compuesto por Ernesto Cardenal a sus 20 años. Le sigue un enganchado de dos obras de distinto origen pero aunadas por su similitud rítmica: Palomita guasiruca (del folklore nicaragüense) y la muy célebre chacarera Añoranzas (Julio Argentino Jerez), en la cual Adrián asume la voz principal. Otra composición tradicional, esta vez de Costa Rica, es la canción Caña dulce, de José Joaquín Salas Pérez y José Daniel Zúñiga Zeledón, compuesta en 1926. La versión puede apreciarse, más allá de alguna imperfección técnica del registro, en este video.


Video: Caña dulce


Adrián (canto, bajo, guitarra lead) y Luis (canto y guitarra) están respaldados por un sólido grupo instrumental  integrado por Facundo Guevara (percusiones), Pato Epíscopo (bajo eléctrico), Nicolás Guerschberg (piano y teclados) y Santiago Lemos (batería). Luis Mejía Godoy nos habla del máximo referente de la poesía nicaragüense: Rubén Darío (Félix Rubén García Sarmiento, 1867 – 1916), adscripto al movimiento del Modernismo hispánico. Su poema Lo fatal ha sido musicalizado por Mejía Godoy con arreglos de Adrián. Bien podría haber  sido un tango, pero este profundo dolor que en él se expresa es atemperado por la música bien diferente. Esta obra forma parte del disco “Palabras con flores” (Luis E. Mejía Godoy canta a los poetas de Nicaragua) (Lemego Discos, 2015). Otra temática es la que aparece en Tangrone, firmado por ambos trovadores y cantado a dúo en vibrante versión. Como su nombre lo indica, asume la negritud del tango en sus orígenes y su devenir.


Pato Epíscopo

Facundo Guevara
(foto: gentileza de Eduardo Fisicaro)



La canción de temática política estará presente en algunos momentos del recital, alternándose con las canciones más recientes. La primera de ellas es A Sandino (Eran 30 con él) (Gregorio Selser – Luis E. Mejía Godoy). Luis adquiere carácter solista para interpretar esta emocionante composición, grabada en 1979 en el disco “Amando en tiempos de guerra”:

Le decían bandolero por mirar al sol de frente,
quería tanto a su pueblo no quería ser presidente,
aprendió de la montaña y de su reino animal
que hay que matar la serpiente y su veneno mortal.

Y se fue, y se fue, eran treinta con él,
y se fue, y se fue, eran treinta con él.
……………………………………………………………………………….

La canción se engancha con un fragmento de la canción mexicana Adelita, que el intérprete dedica “a Ayotzinapa”, es decir, al pedido de aparición con vida de los estudiantes desaparecidos en esa ciudad de la nación azteca.


Nicolás Guerschberg



¿Qué tiene la música? y Sólo el amor, ambas canciones de Mejía Godoy, apuntan hacia lo más profundo de los sentimientos en inspirados versos y melodías. Adrián y los músicos regresan al escenario para compartir con Luis una parte muy especial del concierto. La primera de las obras, compuesta por Carlos Mejía Godoy es El Cristo de Palacagüina, de gran popularidad en Latinoamérica. Le sigue un popurrí de canciones aunadas bajo el título Nicargenticos, cantadas a dúo y sin los músicos acompañantes:  Nicaragua, Nicaragüita (Carlos Mejía Godoy), Los ejes de mi carreta (Romildo Risso y Atahualpa Yupanqui), La Guaria Morada (Roberto Gutiérrez y Carlos López) y el tango Volver (Alfredo Lepera y Carlos Gardel). Los fragmentos de cada una de estas obras sintetizan el ineludible origen de ambos músicos y la importante influencia en sus composiciones.



El próximo es un segmento de tres canciones interpretadas por Adrián Goizueta junto al grupo musical: la primera de ellas es ¿Sabes qué? (A. Goizueta), una bellísima canción de amor. Le sigue Mariposa de lujo (Humberto Constantini y A. Goizueta), con aires de tango. Apareció en el CD “Dúos del Alma”, compartiendo la interpretación con Marcelo Boccanera.  La “onda caribeña” que brindan las notas del teclado permanece en la canción ¿Y cómo no? (A. Goizueta), que comienza con aires del ritmo calipso. Un largo interludio instrumental rememora sones cubanos. Vuelve Luis al escenario y expresa: “¡Qué maravisha, como dicen acá!”




Si llego a morir (No me llores, amor) tiene texto de un poeta desaparecido identificado como A. Costa y fue musicalizado por Adrián. La primera grabación apareció en el disco “Desde la Cárcel” (Canciones de detenidos y desaparecidos argentinos 1976/80) de Adrián Goizueta y el Grupo Experimental.

si llego a morir amor
 de muerte suave y tranquila
antes que la tristeza sea terminante prohibida
 por decreto oficial....

 si todavía hay compañeros perseguidos
 por hacer de la alegría su bandera,
 si no hay puños en alto
 si no hay flores y risas
 no me llores amor....


Santiago Lemos



VivaVIDA, “canción a cuatro manos”, es decir, firmada por ambos músicos, es un manifiesto de la vida del artista comprometido con su realidad.  Le siguen dos intensas canciones: Compañera (Nos hicimos el uno al otro) (Luis Rodolfo Salinas y A. Goizueta), que también formó parte del disco “Desde la cárcel” y Pobre la María (L. E. Mejía Godoy)


Video: Compañera / Pobre la María


Como único bis, el dúo nos ofrece una antigua canción de Luis Enrique (1975) titulada Congolí Shangó, inspirada en un libro de cuentos de Ángel Pacheco. A pesar de los estruendosos aplausos y el pedido del público de “una más”, los músicos no volvieron a escena. Habrá que esperar una próxima presentación en estas tierras.





Agradecimientos especiales a

Javier Chalup (B&M Registros de Cultura)

Silvia Majul Prensa y producción
www.silviamajul.com

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