martes, 5 de febrero de 2013

Cosquín 2013, el milagro de las nueve lunas


Por Pablo Piris

Fotos: Prensa Festival y Raíces del Folklore



El Festival Nacional de Folklore de Cosquín ha cumplido con sus nueve lunas en su edición número 53 este 2013. Amado y odiado, es el festival más comentado, nadie se pregunta en otros festivales por quién debiera estar o por quién no, lo que demuestra su magnitud y su vigencia. El escenario Atahualpa Yupanqui consagró este año a Bruno Arias confirmando su buen momento y su crecimiento, el Camin de Oro fue para Suna Rocha y la Revelación fue para un bandoneonista joven: Joaquín Benítez de Oberá. Destacado el momento de Raúl Barboza y Chango Spasiuk. Por más comentado que sea lo que ocurre en el escenario es anecdótico. Cosquín es grande por todo lo que genera. Talleres culturales, Encuentro de Poetas, Feria de Artesanos completan un variada actividad cultural durante 9 días. También los espectáculos callejeros brindan la posibilidad de hacerse conocer a cientos de artistas que dan sus primeros pasos, y en las peñas se vive la prolongación del Festival. Más allá de los comentarios de la prensa (siempe parciales y recortados) el pueblo alejado de todas esas exégesis que fluctúan entre lo populista y lo intelectualoide disfruta del verdadero Cosquín, del río, las calles, los balnearios y sus artistas preferidos, y los artistas también disfrutan de ese encuentro que fuera del show cobijan las 9 lunas.
 
 
 
 
Nueve lunas dura el milagro coscoíno según pregona su himno que danzado por el Ballet Camin Cosquín en la apertura de cada noche, este año con caretas que aludían a las caricaturas de Florencio Molina Campos. Y en esas nueve lunas en la Próspero Molina y en sus alrededores se vive de todo, y lo milagroso tal vez sea que cada momento es irrepetible, bueno o malo, es único, aunque también ambivalente porque ese eje temporal puede eternizar momentos o delatar lo efímero.
 
 Sobre el escenario cerca de 25 artistas desfilaron cada noche. Los hubo para todos los gustos y diferentes estilos, por ser un festival folklórico tal vez hizo falta un poco más de música cuyana o surera en medio de tanta chacarera (algunas repetidas en varias noches). Estuvieron los más convocantes, Abel Pintos confirmó que es el fenómeno del momento y Jorge Rojas sigue siendo de los que más entradas vende. Los grandes siguen marcando diferencia: León Gieco y un show implacable de dos horas hasta el amanecer, Teresa Parodi presentando nuevas canciones y artistas jóvenes de Latinoamérica como la uruguaya Ana Prada o Yusa de Cuba. Sublime, popular y cuidado a la vez Chango Spasiuk y Raúl Barboza llevaron la poesía a sus fuelles. Bruno Arias obtuvo una consagración esperada que en cualquier momento llegaría, porque Bruno no trabaja para ser consagrado, sino que en su proceso de trabajo de años la consagración cae por decantación. El Chaqueño, Los Nocheros, Los Tekis, Sergio Galleguillo o Luciano Pereyra, infaltables en todo festival también son números fuertes por su cantidad de seguidores.

 
En una línea similar Guitarreros, Canto 4, Alma de Luna o Los Guaraníes, y decenas de grupos más, expresan una faceta dentro del folklore que si bien es una fórmula repetida hasta el cansancio, aún tiene vigencia y por tanto un lugar en el escenario.

Con la presencia de Estela de Carlotto invitada por la Compañía de Danzas “La Popular” hubo espacio para la reflexión y los Derechos Humanos. Así también conservan un lugar los cantores que dicen: Raly Barrionuevo, José Ceña, Pueblo Nuevo de Ecuador, Nahuel, el mismo Bruno Arias, Rubén Patagonia por citar algunos, aunque en proporciones de tiempo sobre el escenario no son los más favorecidos.


Por otra parte, y contrariamente a una excusa que no tiene sustento, queda demostrado que en los festivales también se pueden poner números para ver y oír con atención y que ponen lo claro por encima de lo ruidoso, no hay que subestimar al público que sabe aplaudir de pie a Juan Falú, Trío MJC, Aymama, Juan Carlos Cambas, Baglietto-Vitale o Las Fulanas Trío. Y es grato encontrar a cantoras en la grilla como Ángela Irene, Bruja Salguero, Paula Basalo, Mónica Abraham, o propuestas como las de Franco Luciani, Gustavo Patiño, Peteco Carabajal, Pancho Cabral, Pablo Lozano, Orellana-Lucca u Orozco-Barrientos (aunque a veces no tan beneficiados por los horarios en que suben) o decidores como Omar Moreno Palacios, Yacomuzzi-Delfor Sombra, Orlando Vera Cruz, Jorge Marziali, Efraín Colombo entre los jóvenes, por ejemplo.

Y nunca faltan esas emociones, que llegan de la mano de la sencillez de los históricos que también saben ser reconocidos por la plaza: Los Manseros Santiagueños, Los 4 de Córdoba, Los Visconti, don Juan Balderrama, Vitillo Ábalos, Suna Rocha, Los Carabajal, Víctor Heredia nos hacen notar que el pueblo tiene memoria. Memoria que el notable maestro de ceremonias Marcelo Simón y la incorporación de Marcelo Iribarne en la conducción era refrescada por sus historias cargadas de conocimiento, mientras Maia Sasovski desfilaba con sus vestidos y pedía ovaciones en cada salida.

 

MÁS ALLÁ DEL ESCENARIO, ENTRE POETAS, PEÑAS Y ARTESANOS


 

 
Los límites de Cosquín van mucho más allá de la Plaza Próspero Molina. De día muestras culturales y conferencias se llevan adelante en la Escuela Roca, en ese mismo lugar, a partir de las 20:00 hs se abre un tiempo para un remanso para la palabra, el Encuentro de Poetas con la Gente, que en este 2013 llega a su edición n°12. Y allí los homenajes a los grandes artesanos de la palabra emocionan hasta las lágrimas, homenajes sinceros que no caen en golpes bajos sino en compartir la obra de hombres como: Hamlet Lima Quintana, Juan Carlos Bustriazo Ortiz, Manuel J. Castilla, Juan L. Ortiz, Glauce Baldovín, Romilio Ribero o Ariel Ferraro. Posibilidad también para conocer enormes poetas que vienen de los distintos puntos cardinales del país y del continente y escuchar a músicos como Ramón Ayala, Pancho Cabral, Ramiro González, Florencia Dávalos, José Ceña, Mario Díaz, Nahuel, Roberto Yacomuzzi o Adriana Céliz, que nota a nota honran la palabra de estos grandes creadores. Paseos de artesanos, feria del libro y muestras fotográficas, de pinturas y esculturas completan una variada oferta cultural, que se encuentran en el marco del festival, en la que también hubo una marcha por el agua y la vida y para decir "Fuera Monsanto de Córdoba", que acompañaron artistas como Rubén Patagonia, Paola Bernal, Juan Iñaki, Rafael Amor, Namuncurá, La Calada, el ballet Gualicho y la cantante del Dúo Allpa los ganadores del pre-Cosquín canción inédita con "María de Famatina", de Gustavo Machado también presente.



 

 
 

Prolongación del festival son las peñas, cada una de ellas con un estilo particular. Con las mejores programaciones La Salamanca y la Peña de Pao y Tití están siempre repletas y son las más concurridas, junto a la histórica peña de La Real. La Fisura se extiende hasta altas horas, aunque el patio improvisado de la Piripincha es el lugar que estira los festejos hasta las 10 de la mañana. La peña de Facundo Toro, La Casa de Los 4 de Córdoba y Emerger y la de Alejandro Visconti con precios accesibles brindan la posibilidad de cantar a varios artistas por noche, La Callejera es la elegida por los bailarines jóvenes, La Peña de Cuti y Roberto y la de Los Carabajal congrega a varias familias, en tanto que en la Peña Oficial los artistas además de cantar compiten por ser los destacados y llevarse una mención, este año ganada por las santiagueñas de Mullieris.
En las calles constantemente suenan las guitarras, en la plaza y los balnearios también. “La zamba para olvidar” y “El olvidao” son las que se repiten en todo momento. Y mientras la gente pasea por la peatonal, la plaza o los balnearios puede aprovechar para ver los Espectáculos Callejeros”, en donde centenares de artistas buscan darse a conocer, enfrentarse al público, recibir aplausos, y competir por ser destacados y tocar en el escenacio mayor, como lo hizo este año el conjunto rosarino “Indios de Ahora”. Lejos de pensar que la música de raíz folklórica está en extinción, la cantidad de artistas que hay en todo el festival y que vienen de todas partes, intentando dejar sus discos a la prensa y tocar donde sea posible, son una muestra de que hay folklore y Cosquín para rato.



Publicado por gentileza de Pablo Piris
 
 




 
 

domingo, 3 de febrero de 2013

Músicos chilenos harán show a beneficio de cantautor «Payo» Grondona


Por www.cancioneros.com

El próximo 28 de febrero en el Teatro Municipal de Valparaíso (Chile), compañeros y amigos darán un concierto a beneficio del cantautor chileno Gonzalo «Payo» Grondona, que se encuentra en rehabilitación tras el infarto cerebrovascular que sufrió en agosto, según ha informado Radio Cooperativa.
 
 
 
Luego que en agosto de 2012, el cantautor chileno Gonzalo "Payo" Grondona sufriera un infarto cerebro vascular, sus amigos se han organizado para ayudarlo en gastos y compañía, según ha informado Radio Cooperativa.
 
En esta línea, cercanos al artista realizarán el próximo 28 de febrero un concierto a beneficio que se desarrollará en el Teatro Municipal de Valparaíso.

 
"Vamos a estar varios amigos cantando y tirándole buena onda y buenas vibras", adelantó Eduardo Peralta, quien formará parte del encuentro solidario.

 
La idea, según contó el músico y payador a Radio Cooperativa —quien durante estos últimos meses, ha liderado eventos para ir en ayuda de Grondona—, es "apoyar el tratamiento porque la rehabilitación es larga y queremos que se recupere bien el 'Payito', que lo necesitamos luego en los escenarios", además de recordar que el aquejado cantautor "ha sido muy importante en la influencia por su trabajo en la canción irónica, de la canción bien construida, en los nuevas generaciones de autores".

 
Si bien el concierto que se realizará al finalizar el mes de febrero en el Teatro Municipal de Valparaíso aún no tiene horarios ni precios confirmados, ya estarían seguros para subirse arriba del escenario, los artistas Fernando 'Floppy' López y Patricio Manns.

 
Actualmente, Gonzalo "Payo" Grondona se encuentra en su casa en Concón llevando a cabo un tratamiento que le permite ir superando las lesiones que le dejó el accidente cardiovascular.

miércoles, 30 de enero de 2013

Ciclos de cultura popular presentados por "Sonamos Latinoamérica"

Por: Sonamos Latinoamérica

Las actividades del "SONAMOS LATINOAMERICA" no se limitan al festival, sino que durante todo el año se programan diversas actividades: Conciertos, Recitales Didácticos, Charlas, Clínicas, Talleres.

 
 
Desde Brasil llega a Santa Fe la banda de samba Bora Barão. Este sábado 2 de febrero desde las 2130hs estamos invitados a presenciar esta banda paulista que nos trae un show imperdible con todo el sabor y el buen gusto de la música popular del Brasil, en el Centro Cultural y Social El Birri (Gral. López 3698).
Bora Barão fue creada en el 2011 e interpreta choros y sambas clásicos brasileros de características bailables de las antiguas gafieiras y también composiciones propias. Tuvo la honra de perpetuarse como el último grupo de San Pablo en acompañar a Altamiro Carrilho, reconocido internacionalmente como uno de los mejores flautistas de la historia. Recientemente el grupo ha grabado para el “Movimiento Sincopado” y actualmente es parte del proyecto "Choro das Estações", para el Programa "VAI", de la Secretaria Municipal de Cultura de São Paulo.
Bora Barão, este sábado 2 de febrero. 2130hs en el Centro Cultural y Social El Birri
Entradas anticipadas $ 20 al 0342-156988201 y a programacionbirri@gmail.com
En puerta $ 25
Notas y entrevistas al 0342-154402639 / 0342-156988201





 

lunes, 28 de enero de 2013

Isabel Parra reedita su disco "Puras cuecas"

 

 
 
Publicada por primera vez en 2004, la antología "Puras cuecas" nos permite disfrutar ,en sus diferentes variantes, la danza nacional de Chile. Aquella primera edición, publicada en Chile y en Argentina, contenía 25 temas que ahora pasan a ser 36.La nueva versión del disco, lanzado a través del sello Oveja Negra, adiciona temas cantados por las Hermanas Parra (Violeta e Hilda), y otros por Violeta e Isabe., entre otros interesantes hallazgos.
 
La riqueza de las obras recopiladas por Violeta en su denodada labor por los campos chilenos puede apreciarse en la Cueca del balance y El gallo de mi vecina, las cuales, tras su aparente sencillez conllevan el saber popular aprendido de generación en generación. Ambas han sido grabadas en París en 1963. De la misma época datan Un viejo me pidió un beso y las cuecas "choras" Las gatas con permanente y El 25 de enero, creaciones del tío Roberto Parra.
 
Un segmento de grabaciones registradas en Santiago incluye Viva el 18 de septiembre, recopilada por Violeta, y Malaya el amor, malaya, del folklore nortino, intepretada junto a Angel Parra. Ven acá, regalo mío, cueca con piano cantada por Isabel y Violeta es uno de los mejores registros del disco. Rodolfo Parada, Carlos Quezada y Hernán Gómez, integrantes del conjunto Quilapayún, participan en dos cuecas registradas en Berlín en 1970: El desconfiado y Solita duermo en mi cama, esta última aprendida de Víctor Jara, quien la escuchó de su madre.
 
La nueva edición repite la innecesaria división en dos bandas o surcos del disco de La conversa, cueca urbana junto al Payo Grondona, Cuecas del libro, Al Puerto de Valparaíso y Cueca larga de la noche. A este último tema, además, se le ha quitado buena parte de su hermosa introducción instrumental. Pero más allá de este hecho, la selección sigue emocionando a través de las diferentes formas de la cueca. En la citada Cuecas del libro puede apreciarse la similtud con la zamba argentina, lo que se explica por el origen común en el ritmo conocido como zamacueca, con raíces europeas y africanas mixturadas.
 
Enlaces, presentada como "cueca larga", está extraída del disco del mismo nombre de 1987, grabado entre Buenos Aires y Santiago en 1987, junto a León Gieco y Piero. En tanto, la inspirada cueca Los pueblos americanos, de Violeta, aparece aquí en hermosa versión de Isabel en canto y charango.
 
Hacia el final del disco, otros tres temas que no figuraban en la primera edición: Pedro Urdemales, grabado por Violeta Parra en 1954, más Qué penas habré pasado y Cueca de los picaos, por Angel e Isabel , quienes en la emotiva foto de portada comparten la alegría del baile junto a Rolando Alarcón y Víctor Jara, en una actuación radial de 1965.
 
 
 
 
http://portaldisc.com (Descarga legal de música chilena y latinoamericana)
 
 

miércoles, 2 de enero de 2013

Sankara Dúo: la madurez de un interesante proyecto musical

Foto: Facebook oficial Sankara Dúo
 

Sankara Dúo surge desde las entrañas del grupo Merkén, cuyo nacimiento data del año 2006. Mientras que aquel proyecto pretende fundir la música docta con la popular, la propuesta de Sankara indaga las raíces de la música latinoamericana. Formado por Felipe Valdez Carraha y Fernanda Mosquera Castro, este singular dúo chileno ha dado muestras de su talento en importantes eventos como el Festival Charango al Sur del Sur (Chubut, Argentina, 2009), Taller Pantheatro y Noche del Charango Chileno (Santiago, 2010), Urubamba Chile (Santiago) y VIII Encuentro Internacional de Charanguistas (Sucre, Bolivia), ambos en 2011. Por último, 2012 es el año en que materializa su primer disco que titulan “Sombras”, realizado con el financiamiento del Fondo de Fomento de la Música Nacional y presentado en junio pasado en el Teatro Sidarte.

Tanto Felipe como Fernanda son Licenciados en Artes con Mención en Teoría de la Música, egresados de la Universidad de Chile. A su importante formación y experiencia se suma el exquisito gusto por melodías y canciones de nuestra Patria Grande, vertidas con honda entrega y detallada interpretación en distintos instrumentos: guitarra, kalimba, charango, ocarina, walaycho, además de expresivas voces.

 

En esta primera grabación, publicada de manera independiente, destacan temas de gran interés. Tonada triste es un tema instrumental de Horacio Durán dedicado al recordado cantautor y director teatral Víctor Jara. Por su parte, breves melodías nombradas como Sombra y numeradas del I al V se van intercalando entre los demás temas, creando sugerentes y enigmáticos climas. El Vals cordillerano, de Felipe Valdez, evoca aires de pasillo colombiano, mientras que Ojito de agua recrea, como motivo norteño, la entrañable creación de Adrián Otárola para el grupo Huamari.

Los temas cantados suelen tener letras que de alguna forma parecen justificar el título del disco. Miedo, dolor y memoria marcan estas obras artísticas: Si a poco andar, de Pablo López, Décimas, de Elizabeth Morris y Muchos quisieran saber, con letra de Sergio Rubio y música de Felipe Valdez.  La muy conocida Vidala para mi sombra no es ajena a esta temática. El pimiento, de Víctor Jara, parece traer esperanza y color en medio de tanta sombra, con la participación de José Antonio Luna (zampoña, quenacho y quena) y Franco Inostroza (quenacho y quena).

Completa el material una excelente presentación gráfica.

Contacto:


Sitio web oficial:


 

lunes, 31 de diciembre de 2012

Kennya Comesaña y Los Reyes de la Jarana presentan disco de cuecas y ritmos criollos


"De San Roque hasta Playa Ancha"
Kennya Comesaña y Los reyes de la Jarana

Sello Mescalina, año 2012
 
Edición chilena
 
 

Kennya Comesaña, Dante Escorza y Luis “Flaco” Morales son los integrantes de esta interesante agrupación, que debuta con un disco de altísima calidad. A los excelentes recursos vocales de Kennya se suma la maestría de sus acompañantes en diferentes instrumentos, para recrear cuecas porteñas, originales y tradicionales más una serie de valses peruanos de antaño.

En este primer disco, el trío “cultiva la música popular del puerto de Valparaíso y evoca los sonidos de la antigua bohemia”, según su propio concepto. Efectivamente,  la ciudad porteña conjuga modernidad y tradición, alegría y nostalgia, presentes en una generosa selección de canciones populares.

Kennya Comesaña Vera nace en Coyhaique, sureña región de Aysén. Su vida artística comienza tempranamente, presentándose con éxito en diversos eventos regionales, como el Festival de Chile Chico (2004), Festival de Cochrane (2006) y Festival Aniversario de Coyhaique (2004 y 2005). Poco después aparece su primer álbum solista, titulado “Leyenda de Tradición”.

Kennya se traslada a Valparaíso para estudiar Pedagogía en Educación Musical en la Universidad de Playa Ancha (UPLA), donde forma parte de algunos grupos artísticos surgidos de esa institución.
 

Kennya Comesaña
 





Luis “Flaco” Morales. Con más de 40 años de vida artística, este reconocido guitarrista ejecuta también requinto, piano, acordeón y pandero. Tiene escritas más de un centenar de cuecas y forma parte del circuito cuequero porteño y santiaguino.


Luis "Flaco Morales"
 
 
Dante Escorza Contreras. Cursa estudios en la Escuela de Música de la Universidad de Valparaíso. Como guitarrista integra, entre los años 2006 y 2012, la Orquesta Andina de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y el conjunto de sones “Caña Quemá”. Durante los años 2008 y 2009 forma parte del proyecto Apthapi, grupo de música altiplánica, donde ejecuta diversos instrumentos aerófonos.
 


Dante Escorza
(foto: Hugo Rodríguez V.)
 
 
 
De San Roque hasta Playa Ancha
Este excelente disco de Kennya Comesaña y Los Reyes de la Jarana tiene, entre otras virtudes, y aun con ritmos bien diferentes, una unidad estilística y artística que sólo puede explicarse  por el inusual talento de los integrantes del grupo.  Estos motivos son más que suficientes para proyectar la difusión internacional de este auspicioso debut fonográfico.
El primer tema, la cueca La plancha voladora, del “Flaco” Morales, es un simpático comienzo que invita a seguir escuchando con atención la propuesta de Kennya y Los Reyes…  Continúan las cuecas Malaya morena (Luis Castillo) y Juanito Orrego (Hernán Núñez), que nos muestran el lado tradicional de este ritmo, destacándose el “Flaco” Morales en piano y acordeón.
 

A tus ojitos, cueca de estilo romántico, permite apreciar también el talento autoral de Dante y del “Flaco”.  A partir del quinto tema, comienza el segmento “peruano”, con hermosas melodías y trovas de la tradición. En vano (M. Cavagnaro), Amelia (Felipe Pinglo Alva) y la lindísima Mechita (Manuel Raygada) son temas en los que también “pisa fuerte” el conjunto porteño. Por su parte, La joya del Pacífico evoca pasados tiempos en la región de Valparaíso y Viña.

Luis “Flaco” Morales propone dos cuecas propias: Los choros de la caleta y La rana bakana, esta última entre humorística e irónica retrata un tema controvertido de nuestros días. Así, a pura cueca, va finalizando el recorrido por las ciudades del Pacífico. La isla de la fantasía (Benito y Aliro Núñez) y la tradicional Plaza Victoria forman parte de un repertorio tradicional y a su vez siempre vigente.

 

 
 
Kennya Comesaña
voz, cajon peruano

Luis “Flaco” Morales
piano, acordeón,
pandero, voz, requinto

Dante Escorza
guitarra, voz

Manolo Santis (invitado especial)
voz, platillos



Producción
Dante Escorza y Matías Saldías




Sitio web oficial:
http://kennyaylosreyesdelajarana.bandcamp.com/

Fotografías que ilustran esta nota: salvo indicación contraria, por gentileza de Dante Escorza.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Luis Carlos Saboya, el tiple en un fructífero cruce de caminos

 
 
 
 
 
 
 
Por José Perilla
Radio Nacional de Colombia

Fotos: Hugo Rodríguez V.
 
 
 
Las aproximaciones a las músicas tradicionales y populares que se han dado en el contexto colombiano, discursivas o textuales, han retomado en diferentes momentos la idea de un supuesto conflicto entre lo “académico” y lo “popular”, sin tener en cuenta que el encuentro de una y otra faceta del que-hacer musical, ha generado algunos de los mayores aportes creativos de la historia musical colombiana.

La discusión de corte “nacionalista”, en torno a lo que es o no inherente al terruño, se expresa por ejemplo en el hecho de que aún en la actualidad la denominación “música colombiana” se asocie de inmediato con bambucos y pasillos y estos a su vez con la zona central o andina del territorio colombiano. Esta noción limitada y esquemática no solo niega, por ejemplo, el amplio desarrollo de estos géneros en el Caribe colombiano, sino que además, desde el debate generado cien años atrás de nuestros días, con Emilio Murillo y Guillermo Uribe Holguín a la cabeza de los bandos en disputa, ha querido siempre trazar una frontera entre “clásico/universalista” y “popular/local” que en la práctica de los músicos difícilmente puede ser establecida con rigor.

Luis Antonio Calvo, Adolfo Mejía, José Rozo Contreras, Oriol Rangel, Ruth Marulanda, Gentil Montaña, Teresa Gómez, Luis Fernando León, Luis Eduardo Aguilar, Germán Darío Pérez, Mauricio Lozano, Fabián Forero, son entre una lista indeterminada de músicos, figuras visibles del fructífero e indisoluble encuentro entre lo académico y lo popular. A la lista se siguen sumando jóvenes músicos como es el caso de Luis Carlos Saboya (Tunja, 1980), y sus dos hermanos, Diego y Daniel, integrantes del trío instrumental “Palos y Cuerdas”.

 

Trío Palos y Cuerdas





Desde los 7 años de edad, Luis Carlos Saboya fue inscrito en la Academia Superior de Música de Tunja, para desarrollar durante toda la adolescencia estudios enfocados en la llamada música clásica. A la par, por iniciativa de su padre Ernesto, llegaron a la casa, en su orden, la guitarra para Daniel, el tiple que acogió Luis Carlos y la bandola para Diego. Un aprendizaje autodidacta del instrumento se dio de manera paralela a los estudios formales y si bien Luis Carlos en principio percibió los caminos separadamente, el encuentro generado en el Conservatorio de la Universidad Nacional a partir de su vínculo como estudiante en 1999, ha sido fundamental en su ascendente carrera.

En el Conservatorio, Luis Carlos se encontró con músicos pedagogos como el chelista y bandolista Julio Roberto Zambrano, integrante en el pasado de la “Estudiantina Bochica”; el flautista Jaime Moreno quien integró el “Nocturnal Colombiano” de Oriol Rangel; el saxofonista Luis Eduardo Aguilar, integrante de la extinta Banda Nacional, y contertulio del bandolista Fernando León y el guitarrista Gentil Montaña, partícipe por tanto, como tiplista, en la influyente experimentación que se dio por parte de ese trío durante la década de 1980, para generar el conjunto de “Suites” que 15 años más tarde, en 2003, publicó el trío “Palos y Cuerdas” con la asesoría directa de Gentil, su compositor.

Este trabajo se sumó a las experiencias que “Palos y Cuerdas” tuvo al final de la década de 1990, con la asesoría de Fernando León, músico educado en el Conservatorio bajo la égida del compositor Blas Emilio Atehortúa. Arreglista de gran cuantía, “El Chino” León, no solo perteneció también a la “Estudiantina Bochica”, sino que a su vez, como integrante del “Trío Joyel” y director de “Nogal Orquesta de Cuerdas”, generó una nueva escuela interpretativa y de arreglos, de la que se tuvo notables resultados como el cuarteto “Cuatro Palos” o el trío “Ancestro”, protagonistas de la “nueva música andina colombiana” en los estertores del siglo XX.



 

De todas estas fuentes bebió Luis Carlos, además del influjo directo e indirecto generado por los argentinos Horacio Lapidus, pedagogo teórico vinculado al Conservatorio, y Astor Piazolla, elocuente figura al momento de abordar el fértil encuentro entre academia y sentir popular, cuya obra ha sido base para experimentaciones que Luis Carlos ha plasmado en sus composiciones y arreglos instrumentales.


El tiple, que Luis Carlos aprendió de manera autodidacta para acompañar las canciones que cantaba junto a su hermano Daniel, a la vez que, con el acompañamiento de su guitarra, tocaba las melodías transcritas de algunos estudios de Chopin, hoy en día se ha insertado al contexto académico y varias escuelas a nivel nacional cuentan con cátedras sistemáticas para su enseñanza. Los aportes como solista del instrumento hechos por Luis Carlos, han sido ejemplares y junto a sus hermanos, este joven y gran músico colombiano, ha sabido insertar la “localísima” música andina colombiana, en un circuito global de conciertos a través de festivales que van desde aquellos dedicados a la “guitarra clásica”, como otros enfocados en el jazz y las músicas del mundo.