lunes, 12 de octubre de 2015

Concurso y Festival Internacional de Guitarra en Buenos Aires (II)


La segunda fecha de conciertos se realiza en la imponente Usina del Arte, edificio inaugurado en 1916 y restaurado como centro cultural hace pocos años. Se presentan en esta fecha alumnos del Seminario Musical y el prestigioso guitarrista argentino Jorge Santos.




Concurso y Festival Internacional de Guitarra

Santa María de los Buenos Aires

Conciertos

Usina del Arte

Avenida Don Pedro de Mendoza 501

Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Argentina

Sábado 3 de octubre de 2015


Federico Núñez, director artístico de este importante evento, presenta en esta segunda noche de conciertos a cuatro alumnos del Festival SMBA. El primero de ellos es Claudio Javier Enciso, de la provincia de Formosa, quien nos brinda Tres piezas breves del compositor Ernesto Méndez. El autor de estas obras nació en Paraná, Entre Ríos en 1968. Ha estudiado en la Escuela de Música de su ciudad natal y ha interpretado sus obras en diferentes escenarios de América y Europa. Hasta la fecha ha publicado tres discos: “Alma guaraní” (1999), “Alborada” (2005) y “Pueblero” (2011).

Claudio interpreta con fineza y talento Alborada, Vidala y Sueño perdido (aire de chacarera), piezas que poseen un inspirado refinamiento en la fusión de elementos musicales de la tradición académica y de la raíz folklórica argentina.



Claudio Enciso


Hugo Molina representa al municipio de Benito Juárez, situado 400 km al sur de la Ciudad de Buenos Aires. Fiel al estilo musical de la llanura pampeana, Hugo nos comparte dos obras del importante acervo cultural de esta región. La primera de ellas es Estilo pampeano, de Abel Fleury (1903 – 1958). Se trata de una composición que plasma en su melodía la inconmensurable belleza de la llanura. Según el reconocido periodista Héctor García Martínez “este músico bonaerense no fue un folklorista, sino un artista de formación clásica, sin embargo con su talento supo traducir fielmente el espíritu de la pampa húmeda y darle trascendencia universal a través de sus melodías”. (1) La versión de Molina es fiel al sentir del compositor de Dolores, tanto en el rigor interpretativo como en el profundo sentimiento que irradia la obra.

La segunda interpretación corresponde a La humilde, de Julián “Cachilo” Díaz, transcripta por Arturo Zeballos. Esta chacarera es muy conocida a partir de la recreación de don Atahualpa Yupanqui, quien la grabara por primera vez en 1956. Una vez más Hugo Molina “da cátedra”, demostrando su hondo sentimiento e identificación por esta región de nuestra Patria.


Hugo Molina


La música ciudadana también está presente en el Festival de Guitarras. El músico porteño Emiliano Salvatore comparte con el auditorio su versión del célebre tango Nieblas del Riachuelo (1937) de Juan Carlos Cobián y Enrique  Cadícamo. Aun sin palabras, el tema transmite la emoción de aquellos años de bohemia capitalina.

Emiliano Salvatore


Marco Vega Garrido, de Santiago de Chile, ha recibido el Segundo Premio del Concurso Santa María de los Buenos Aires. En esta fría noche porteña comparte con nosotros dos composiciones de gran interés. La primera de ellas es el Estudio N° 1 de Giulio Regondi (1822 – 1872), guitarrista, concertista y compositor italiano. Se trata de una obra vivaz y refinada, muy bien ejecutada por Marco. Le sigue el Estudio N° 7 de Heitor Villa-Lobos  (1887 -1959), prolífico compositor brasileño que dejó honda huella en el mundo de la música académica. Al igual que en la interpretación anterior, Marco realiza una versión de notable calidad técnica y emotiva.


Marco Vega Garrido


La segunda y última parte del recital está protagonizada por Jorge Santos, intérprete y profesor de guitarra de la ciudad de Avellaneda. Santos ha estudiado con Fernando Videla, Clara Sinde Ramallal, Valdo Sciamarella y Ljerko Spiller, entre otros grandes maestros del instrumento. Continuó sus estudios en Montevideo y Buenos Aires con el músico uruguayo Abel Carlevaro. Jorge Santos se ha presentado en diferentes ciudades del país y del extranjero. Ha participado en los discos “Sonoridades alternativas”, “Cámara de Tangos” (junto al pianista Marcelo Baldonedo) y “Colores”, obra fonográfica del año 2008 que contiene temas de Walter Heinze, Juan Falú, Agustín Barrios y Antonio Lauro.



Jorge Santos


El ambicioso programa propuesto por Jorge Santos comprende obras de diferentes épocas, estilos y autores. Comienza con la Mazurka Choro y el Choro N° 1 del mencionado compositor carioca Heitor Villa-Lobos. En la primera obra, el autor sintetiza elementos musicales de una danza de salón originaria de Polonia, la mazurka, con aires del género popular brasileño choro, nacido en Rio de Janeiro a finales del siglo XIX. Villa-Lobos se inspira en las notables creaciones de Ernesto Nazareth (1863-1934), quien mixtura formas musicales europeas y brasileñas con aires de jazz en sus choros. De hecho, el Choro N° 1 ha sido dedicado por Villa-Lobos a su amigo Nazareth. A estas dos obras, consideradas por la crítica como “las más atrevidas obras maestras” de Heitor Villa-Lobos, le siguen Preludio y Tango, del compositor santafesino Enrique Núñez y la Suite venezolana de Antonio Lauro (1917 -1986), el más destacado compositor y guitarrista venezolano del siglo XX. Compuesta en 1952, la Suite venezolana está compuesta por Registro, Danza negra, Canción y Vals.


Del compositor madrileño Federico Moreno Torroba (1891 -1982)  escuchamos fragmentos de su obra Castillos de España. Compuesta entre 1970 y 1978 esta obra  posee la elegancia estilística y la marcada identidad ibérica que caracterizan a Moreno Torroba. Jorge Santos nos brinda una excelente versión que nos acerca a la cultura de aquella nación europea. El concierto finaliza con una obra del compositor franco-polaco Alexandre Tansman (1897 – 1986), influido notablemente por Maurice Ravel e Igor Stravinsky. Se trata de Cavatina, compuesta para guitarra en 1951. El término, de origen italiano, señala una canción corta de carácter simple. Sin embargo, la composición de Tansman se divide en Preludio, Sarabande, Scherzino, Barcarola y Danza pomposa.





Tras una merecida aclamación por parte de la audiencia, Jorge Santos nos regala un bis: Mallorca, de Isaac Albéniz (1860-1909), barcarola compuesta en honor a la isla más grande del archipiélago balear.


Agradecimientos especiales a Arturo Zeballos y Francisco Vera, así como a los organizadores del evento y a cada uno de los artistas participantes del mismo.

Citas:



Enlaces externos:

festival.smba@gmail.com

jueves, 8 de octubre de 2015

Concurso y Festival Internacional de Guitarra en Buenos Aires (I)


El Concurso y Festival Internacional de Guitarra Santa María de los Buenos Aires realizó su tercera edición con diferentes actividades relacionadas con este instrumento: conciertos, muestras de luthería, concurso musical y presentación de seminaristas provenientes de distintas ciudades de la región.



Concurso y Festival Internacional de Guitarra
Santa María de los Buenos Aires
Conciertos
Iglesia San Ignacio de Loyola
Bolívar 225
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Argentina
Viernes 2 de octubre de 2015


“El Concurso y Festival Internacional de Guitarra Santa María de los Buenos Aires está orientado a la inclusión y el desarrollo permanente de la actividad guitarrística en la República Argentina. El eje fundamental es propiciar en el medio el reconocimiento del músico en formación y favorecer un espacio de difusión para el desenvolvimiento del futuro profesional”. De esta manera se presenta en su sitio de internet este evento que ha contado con importantes guitarristas del país y de otras partes del mundo. Su nutrida agenda de actividades comenzó el jueves 1 de octubre con un Concierto de apertura a cargo de Fernando Carboné (Argentina) y André Madeira (Portugal); el día 2 al mediodía se realizó la final del Concurso Santa María de los Buenos Aires (SMBA), que distinguió a los músicos Álvaro Tejerina (Perico, Jujuy), Marco Vega Palma y David Iribarra López (ambos de Santiago de Chile). Juan Pablo Betinotti, de Buenos Aires,  se ha hecho acreedor de la Mención Honorífica. El jurado estuvo integrado por André Madeira, Fabio Montomoli, Fernando Rovetta, Jorge Santos y Arturo Zeballos.


En esta segunda fecha se realizó también un hermoso concierto en la Iglesia San Ignacio de Loyola, en la Manzana de las Luces, muy cerca de la céntrica Plaza de Mayo. Las presentaciones estuvieron divididas en dos partes. La primera fue dedicada a los alumnos del Seminario SMBA y la segunda ha sido protagonizada por el guitarrista pergaminense Arturo Zeballos tanto en calidad de solista como también junto a artistas invitados. Abre el concierto Francisco Vera, músico y docente porteño egresado del Conservatorio Superior de Música “Manuel de Falla”. La primera interpretación corresponde a la Zamba de mi pago, de los Hermanos Ábalos, en una lindo arreglo para guitarra de don Atahualpa Yupanqui. Y es precisamente Yupanqui el autor de la siguiente pieza, la chacarera trunca Cañada honda, grabada por primera vez por su creador en 1943. La melodía recrea inequívocamente el genio de Héctor Roberto Chavero—tal el nombre real del famoso músico—a través de un estilo único, emulado acertadamente por Francisco.

Francisco Vera


Karla García Silva nació en Castro, isla de Chiloé (Chile). Estudió Licenciatura en Artes, mención Interpretación Musical en la Universidad de Chile, especializándose en Guitarra Clásica. Inició sus estudios en 2001 y ha realizado conciertos en su país y en el extranjero, destacándose su participación en el Concurso Internacional “César Cortinas” en Uruguay. En el amplio repertorio que interpreta en guitarra incluye obras de Luys de Narváez, Agustín Barrios, Manuel Ponce y Johann Sebastian Bach, entre otros autores. En esta oportunidad podemos disfrutar su versión de la Tonada por despedida, de Juan Antonio Sánchez. Compositor chileno nacido en Berlín, Alemania, en 1965, Sánchez ha sido fuertemente influenciado por la música popular argentina y chilena, fusionando ritmos populares  y música académica en interesantes creaciones. Se recuerdan especialmente sus actuaciones con el conjunto Entrama, del que es miembro fundador, a finales de los años 90. La tonada que interpreta Karla, con ejemplar maestría, contiene ese interés que proviene de la raíz folklórica chilena, captando el interés del público asistente, que ovaciona a la artista con grandes aplausos.

Karla García


El tercer seminarista en aparecer en escena es el joven Lucas Correia Lima, proveniente de Porto Alegre, Brasil. Estudia Bachillerato en Guitarra en la Universidade Federal do Rio Grande do Sul. Este año participó del 5° Concurso Internacional de Guitarra de Perú interpretando obras de Joaquín Rodrigo y Leo Brower. En Buenos Aires nos ofrece su versión del Estudio N° 8 del compositor carioca Heitor Villa-Lobos (1887 -1959). La obra pertenece al período de “audacia creativa” del autor, que se sitúa en la segunda década del siglo pasado, combinando elementos de la música popular con expresiones eruditas de este arte.

Lucas Correia Lima


Arturo Zeballos comenzó sus estudios de guitarra con el profesor Carlos Molinaro. Entre 1978 y 1987 continuó sus estudios en Buenos Aires con el maestro Eduardo Frassón. Entre 1981 y 2003 fue becado para perfeccionarse con los maestros Abel Carlevaro, Miguel Ángel Girollet, Roberto Lara, Hopkinson Smith y Dale Kavannah, entre otros. Desde 1983 se ha presentado en salas de Argentina, Brasil, Uruguay, España, Francia, Bélgica, Alemania y otras naciones. Ha publicado varios registros discográficos además de abocarse a transcribir en partituras la extensa obra de Atahualpa Yupanqui. Entre 2000 y 2005 cursó el Profesorado de Música en el Conservatorio Carlos Guastavino en la ciudad de Rosario.

Arturo Zeballos


El generoso programa brindado por este notable músico comienza por Cinco preludios para guitarra dados a conocer en 1940 por Heitor Villa Lobos. En esa época, el compositor recibió el apoyo del Estado Novo, el régimen político brasileño liderado por el Presidente Getúlio Vargas, caracterizado por su búsqueda de una identidad nacional que fusiona las raíces indígenas, europeas y africanas.

Gaspar Sanz (1640 -1710) ha sido un compositor, guitarrista y organista del Barroco español. Zeballos interpreta la Suite de danzas compuesta en Zaragoza en 1674, que se subdivide en Gallarda y Villano, Rujero y Paradetas, Pasacalle, La Miñona de Cataluña y Canario. Las exquisitas versiones de Arturo Zeballos recrean magistralmente cada detalle de las composiciones, adentrándonos en la cultura ibérica. En la última parte interviene Joanna Ingrassia interpretando en baile y castañuelas el sentir de estas emotivas creaciones.

Joanna Ingrassia


La música nacional tiene su presencia a través de tres obras de Atahualpa Yupanqui (1908 – 1995), compositor argentino de prolífica obra, en transcripciones del propio Arturo Zeballos: Paisano errante (milonga pampeana), Danza del maíz maduro (también conocida como Huajra) (carnavalito jujeño) y el igualmente célebre malambo Cruz del sur. Una vez más el intérprete nos brinda versiones que rozan la perfección técnica, además de transmitir la emoción lograda por don Ata en cada una de sus melodías y canciones.

Como broche de oro podremos escuchar el Quinteto para dos violines, viola, violoncello y guitarra en Re mayor G 448 “Fandango”, de Luigi Boccherini (1743 – 1805). Acompañan al solista ex integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional reunidos bajo el nombre Cuarteto de Cuerdas Florilegium: Elvio Di Rito (primer violín), Norbert Minces (segundo violín), Abel Garrido (viola) y Leo Viola (violoncello).



El refinado coloquio de cuerdas propuesto por Boccherini a través de los tres movimientos de la obra (Pastorale, Allegro Moderato y Grave Assai / Fandango) alcanza su máxima expresión en la interpretación del Cuarteto Florilegium, sumado a las citadas virtudes del guitarrista Arturo Zeballos. El imponente marco de la Iglesia San Ignacio de Loyola ayuda a recrear la época del barroco en esta excelente presentación.

Elvio Di Rito   /  Norbert Minces



Leo Viola  /  Abel Garrido
 

festival.smba@gmail.com

lunes, 28 de septiembre de 2015

Lo mejor de la trova en cuatro voces latinoamericanas


Miryam Quiñones, Amaranta Pérez, Aurora Feliú y Paula Ferré brindaron un espectáculo de altísima calidad a través de canciones propias  y clásicas del repertorio continental.



Cuatro países, un canto

Teatro El Marechal

Leopoldo Marechal 1219

Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Argentina

Miércoles 23 de septiembre  de 2015


La trova se originó en la región francesa de Provenza a finales del siglo XI. Este tipo de arte, que combina música y poesía, era acompañado habitualmente por instrumentos de cuerda, especialmente por laúd. Se cuenta que los primeros trovadores laboraban en las cortes; posteriormente surgieron los juglares, músicos itinerantes que iban de pueblo en pueblo contando las noticias a través de inspiradas canciones. En España este arte adquirió características propias, que llegaron hacia fines del siglo XVIII a lo que hoy es América Latina. En estas tierras el arte de la trova tomó diversas denominaciones: en Argentina y Uruguay se lo conoce como “payada”. Cuando ésta se realiza a dúo se denomina “contrapunto”, siendo esta segunda versión altamente popular en Cuba, Chile y Colombia, además de los países mencionados anteriormente.

Las tecnologías del siglo XX originaron novedosas formas de difusión del arte musical: la radiofonía, el cine y el registro cinematográfico ayudaron  a popularizar las expresiones populares. Con el tiempo, y visto el potencial económico que se generaba, los medios priorizaron a los cultores de una música muy comercial y de dudoso gusto y contenido. Fue entonces, hacia principios de los años 60, que la trova cobró nuevo impulso en los países latinos, jerarquizando las expresiones populares y alejándolas de su vertiente pasatista. En Mendoza, Argentina, surge el “Nuevo Cancionero”, cuyo manifiesto no deja lugar a dudas de su claro lineamiento poético y musical. “Nueva Trova” en Cuba, “Nueva Canción Chilena”, “MPB” (Música Popular Brasileira), son algunos de los nombres de las nuevas tendencias de la época. Surgidos en contextos bien diferentes, estos movimientos confluyen en conceptos estéticos comunes. En 1967, la Casa de las Américas organiza en La Habana el Primer Encuentro Mundial de la Canción Protesta (tal como se llamaba en algunos países). Entre sus participantes estuvieron Raimon, cantor español en lengua catalana, los uruguayos Daniel Viglietti y Aníbal Sampayo y los hermanos Ángel e Isabel Parra, de Chile. El encuentro servirá para vincular a muchos de ellos y generar un necesario intercambio de experiencias y saberes. Las dictaduras cívico-militares que asolaron tierras sudamericanas detuvieron todo avance hasta bien entrados los años 80 y 90, en que comenzaron a tenderse puentes nuevamente, en otros contextos sociales y políticos.

En la actualidad existen vinculaciones que nos permiten entrar en contacto con los trovadores del continente para poder conocer y aprender las expresiones y experiencias de los diferentes procesos sociales que viven nuestros países. Las protagonistas de esta noche son Miryam Quiñones, de Perú, Amaranta Pérez, de Venezuela, Aurora Feliú, de Cuba y Paula Ferré, de Argentina. A través de canciones solistas y colectivas, cada una de ellas dará lo mejor de sí en un espectáculo intenso y emotivo.

Nacida en Lima, Miryam Quiñones es licenciada en Comunicación Social de la Universidad de Lima; ha cursado estudios artísticos en el Conservatorio Nacional de Música de su país y en la Escuela de Artes Vocales de Santiago de Chile. Desarrolla actualmente una carrera solista, tanto en el Perú como en el extranjero, que  ha llevado su canto por casi toda nuestra América, compartiendo escenario con los más reconocidos trovadores, en diversos e importantes eventos culturales. Recorrió 16 países con su canto y cuenta ya con 7 discos realizados de manera independiente: “En vivo I”, “En vivo II”, “Locuras” (homenaje a Silvio Rodríguez), “Transparencias”, “Eternamente Chabuca”, “Con el alma en vilo” (con grandes artistas invitados) y “Las flores buenas de Javier Heraud”, compartido con Vicente Feliú.

Miryam Quiñones


Ligia Amaranta Pérez Cobeña (Caracas, 1977) es cantante y compositora. Ha estudiado música desde muy joven. Tuvo su paso por el mundo coral en instituciones como el Orfeón de la Universidad Central de Venezuela, y agrupaciones como la Camerata Barroca y el Coro de Cámara Cantarte, que le sirvieron de espacio para la creación y el aprendizaje. Desde el año 2001 está dedicada al canto y la composición en diferentes géneros de la música tradicional venezolana. Actualmente forma parte del colectivo La Cantera; su CD “Agua salud” (Canciones Venezolanas. Nuevos Compositores Vol. 3), editado por el CENDIS en 2012 ha recibido críticas muy positivas. Amaranta ha compartido escenario con artistas de la talla de Cecilia Todd, José Alejandro Delgado y Gualberto Ibarreto, entre muchos otros.

Amaranta Pérez


Aurora de los Andes Feliú es cantautora y actriz. Nacida en una familia de artistas (hija de Vicente Feliú y sobrina de Santiago, ambos grandes trovadores cubanos), Aurora se presentó en más de una veintena de ciudades de Europa, Latinoamérica y el Caribe llevando en la voz un arma poderosa. En el año 2009 grabó su primer CD titulado “De cuna bohemia”, que incluye composiciones de José Alfredo Jiménez, Joan Manuel Serrat y Augusto Blanca. En esta oportunidad, Aurora nos presentará también canciones de su autoría.

Aurora Feliú


Paula Ferré es una de las nuevas voces referentes de la trova argentina. Comenzó su carrera profesional en 1988 en Buenos Aires. Reconoce múltiples influencias: el movimiento de la Trova Rosarina, León Gieco, Víctor Heredia, Charly García, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Joan Manuel Serrat, así como de los géneros folklore y jazz. Durante 20 años ha respondido a la convocatoria de numerosas agrupaciones sociales que contaron con su voz comprometida con las necesidades de los hombres y los pueblos.

En agosto de 2009 estrenó su canción “Mujer originaria” en el ECuNHi, con Teresa Parodi como invitada. Esta obra recibió en Ecuador la distinción “Canción Imprescindible”. Ha actuado en festivales españoles, en las ciudades de Barcelona, Granada y Madrid. Participó en los festivales "Canto de Todos" en Ecuador, Chile, Brasil y Argentina, compartiendo escenario con Luis Enrique Mejia Godoy, Pedro Munhoz, Francisco Villa, Alejandra Rabinovich, Cecilia Todd y Ricardo Flecha, entre otros cantautores. Es creadora y gestora del movimiento nacional MUJERTROVA que en 2013 reunió a 11 trovadoras de todo el país. Su disco “Mujer originaria”, publicado en 2013 con auspicios de ATE y ALBA Cultural, contiene temas propios y canciones de otros autores.


Paula Ferré



Tras una interesante introducción sobre la vida de Rosa Luxemburgo, se abre el telón y comienza la música con dos interpretaciones conjuntas. La primera es nada menos que La flor de la canela, de la recordada cantautora Chabuca Granda (1920 -1983), a quien Miryam dedicara su CD “Eternamente Chabuca” en 2012. La segunda interpretación a cuatro voces corresponde al bolero - son Ojos malignos, de Juan F. Pichardo, que puede apreciarse en el video adjunto.

Video: Ojos malignos


La primera actuación solista corresponde a Amaranta, quien comparte con el público sendas canciones de su repertorio. La primera es la conocida Tonada del cabrestero, de Simón Díaz (1928 – 2014), uno de los compositores venezolanos más populares de todos los tiempos. Amaranta exhibe muy buenas condiciones vocales, un inspirado canto así como absoluto dominio del cuatro, el instrumento con el que se acompaña. Le sigue un tema propio titulado Astromelia, que designa a la flor de una planta bulbosa sudamericana.






Paula Ferré canta con el corazón en la mano a sus afectos y a su tierra. Acompañada en segunda guitarra por Adrián Odriozola nos da a conocer hermosas creaciones como Color de río y Manos de madre. El tema profundo de la identidad subyace en cada una de las creaciones de Paula, quien traduce talentosamente sus sentimientos en música y letra.  Mientras disfrutamos de estas canciones, la artista plástica Fernanda Saint Lary realiza una pintura inspirándose en el canto colectivo.






Fernanda Saint Lary





El repertorio peruano está a cargo de la reconocida intérprete Miryam Quiñones, acompañada por Diego Norris en guitarra y Julián Cerasuolo en cajón. Podemos deleitarnos con sus personales versiones de El surco y Las flores buenas de Javier, ambas surgidas de la pluma de María Isabel Granda y Larco, más conocida como Chabuca Granda. Con su particular estilo Miryam le imprime emoción y ternura a sus interpretaciones, participando de esta forma en el proceso (re)creativo que renueva el interés por este repertorio.




Diego Norris y Julián Cerasuolo





Aurora Feliú trae dos composiciones propias bien diferentes: Orión, de inspiraciones celestiales y la muy terrenal Cachumbambé, nombre con el que se conoce en Cuba al popular sube y baja. “Esto es la vida: un rato arriba y otro abajo”, destaca la trovadora isleña. Solana Biderman aporta melancólicas tonalidades a través de su violoncello, acentuando la esencia de las canciones.

Video: Cachumbambé 

Minerva, diosa de la sabiduría y de las artes en la mitología romana, es traída a la actualidad por Amaranta, quien le dedica su dulce canto.

Video: Minerva





Nacimos sin palabras por la historia / indígenas de sol y de la tierra / sabios sonidos en profunda grieta…” es el comienzo de Manos trenzadas, creada y cantada por Paula Ferré con esa combinación de fortaleza y dulzura que caracteriza su trova.







Miryam vuelve a deleitarnos con su voz a través de El necio, canción a través de la cual Silvio Rodríguez deja en claro su pensamiento político y social en pleno período especial. De alguna forma la canción parece estar en consonancia con el título de la siguiente: La vida no espera, compuesta y recreada por Aurora.







En el segmento final vuelven a acoplarse las cuatro voces para cantar hermosas creaciones: La bella es Venezuela, de Amaranta y Mujer originaria, de Paula, quien reivindica a los pueblos originarios de nuestra región en sentido homenaje.



Video: Mujer originaria


 Como bis una recordada tonada de Violeta Parra, La jardinera. Es más que justo el tributo a la multifacética artista chilena, quien desafió las convenciones de su tiempo para llevar adelante su inspiradísima labor creativa, que abarcó la música, la poesía y las artes plásticas. Quedamos con la esperanza de que este ciclo “Cuatro voces, un canto” pueda replicarse en otras ciudades de nuestro país y del resto de Latinoamérica, potenciando el espíritu creativo de las voces femeninas de esta época.

Al encenderse las luces de la sala podemos apreciar la obra plástica de Fernanda ya terminada, titulada Trazando nuevos territorios.



Agradecimientos especiales:

A Paula, Amaranta, Miryam , Aurora y sus músicos

A Jimena Riveros, de Marche Press