jueves, 19 de octubre de 2017

Ramón Ayala, alma misionera

A sus 90 años, el artista litoraleño se encuentra pleno de vitalidad: ha presentado una selección de obras plásticas propias y continúa agasajando a sus numerosos seguidores con su canto y poesía.




Ayala canta sus 90 en el Hernández Ramón
Museo de Arte Popular José Hernández
Avenida del Libertador 2373
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Argentina
Sábado 14 de octubre de 2017


Nacido en Garupá, provincia de Misiones, en 1927, Ramón Gumercindo Cidade, más conocido como Ramón Ayala, es uno de los grandes referentes de la música de raíz folklórica argentina. Comenzó a tocar la guitarra a los 14 años, interesándose en las músicas regionales, con gran influencia de ritmos brasileños y paraguayos. Tocó con artistas de la talla de Damasio Esquivel, Samuel Aguayo, Félix Dardo Palorma y Margarita Palacios. Dado que su provincia natal carecía de un ritmo propio, se propuso crear uno. Así, en los años 60, surgió el gualambao,  que se escribe en compás de 12/8.  Ayala ha escrito más de 300 canciones populares, escrito varios libros de cuentos, poemas y viajes, y ha expuesto sus pinturas en Sudamérica, Europa y Asia.


Ramón Ayala


El Museo de Arte Popular José Hernández ha acogido su muestra "Ramón Ayala. La pintura y la poesía hecha canción",  que permanecerá hasta el 19 de noviembre de este año. A su vez, nos ha propuesto escuchar al artista en un recital gratuito que contó con una retrospectiva de sus temas más conocidos y otros igualmente valiosos y plenos de sabiduría. Se había previsto que el artista se presentara en el patio central, pero para cuidar su salud en una tarde-noche algo fresca y húmeda se decidió realizar el evento en una de las salas disponibles. Sin tener las condiciones técnicas ideales (iluminación y sonido) y con una capacidad desbordada por la gran cantidad de público asistente, Ayala brindó un espectáculo sobrio pero profundamente emotivo y cálido.

La poesía estuvo presente desde el comienzo, con unos versos dedicados por el querido artista a La guitarra. Con serena elocuencia y sencilla expresividad, Ayala logra el total silencio del público, que se deleita con cada palabra del poeta y músico. El joven guitarrista Iván Elizaincin lo acompaña con un instrumento de doce cuerdas que brinda una hermosa musicalidad a cada canción. Mi pequeño amor enaltece el sentir del creador en bellísimos versos que no dejan de evocar su paisaje natal:

Mi pequeño amor
es un río azul,
es como una flor
que abre su corola en mis manos.
Todo vive en ti
el junco y la estrella que muere
y en tus ojos negros
la noche siembra su eternidad.

Iván Elizaincin


Soy el árbol  es una hermosa poesía que aúna el paisaje natural con los afectos humanos, recitado con ese espíritu genuino que caracteriza a Ramón Ayala. Posteriormente comienza a hablarnos del gualambao, aunque un tema va trayendo otro y así podemos adentrarnos en la Guerra de la Triple Alianza, nefasto acontecimiento regional narrado por el artista en su libro "Las trincheras ardientes del Paraguay", editado en 2015. Retomando el tema del gualambao, Ayala nos cuenta la influencia de ritmos del país guaraní como la galopa y su creación de una nueva expresión basada en nuestras "influencias telúricas". Un ejemplo de esa creación está expresado en su Canto al Río Uruguay:

Uruguay, misionero y trepador
por el Moconá se va tu canto de sol.
Uruguay, gigantesca curiyú,
es una jangada azul
cayendo hacia el mar.

Una obra muy interesante es Mi escuela de Gálvez, poema de José Pedroni (1899 - 1968) con música de Jorge Alberto Rojas. Fue grabada por Ayala en el CD "Testimonial" (2007). Sus primeros versos dicen:

Mi escuela, aquella escuela, no tenía
ni nombre ni linaje, y ya no existe.
Si digo que la quise, mentiría.
Fue ella quien amó a su niño triste.

A pedido del numeroso público asistente, el artista misionero brinda varias de sus canciones más conocidas. El rasguido doble El cosechero adquirió renombre internacional en la voz de la recordada cantora Mercedes Sosa y más recientemente recibió versiones cantadas e instrumentales como las de Damián Verdún, Claudio Bustos y el grupo Acutún Che. Con una poesía despojada de artificios, Ayala retrata la tarea del trabajador rural y su entorno:

Rumbo a la cosecha, cosechero yo seré
y entre copos blancos mi esperanza cantaré
con manos curtidas dejaré en el algodón
mi corazón

La tierra del Chaco quebrachera y montaraz
prenderá en mi sangre con un ronco sapucay
y será en el surco mi sombrero ,bajo el sol,
faro de luz




Corochiré (en la grafía actual del guaraní: korochire) es el nombre dado en Paraguay y en regiones aledañas de la Argentina al zorzal.  Este gualambao inspiró el disco del mismo nombre con el que la cantante Cecilia Pahl realizó un hermoso homenaje a Ramón Ayala en 2010. Otro éxito del artista litoraleño es la canción El cachapecero, que refiere al "cachapé", un carro tirado por bueyes que lleva la madera que se utilizará en la jangada (especie de balsa). Fue grabado por Mercedes Sosa en los años 60, contribuyendo a su difusión por el mundo.

La parte final del recital nos permite disfrutar del poema Los gurises, que comienza así:

Cuando la tarde se aroma con las flores del crepúsculo
y va la Bajada Vieja dando tumbos hacia el río
levanta la gurisada su algarabía de pájaros                                                           
encendiendo las casonas de gritos y risotadas
y el color de los chivatos
hamaca su vieja herida sobre los niños.

El "broche de oro" de esta emotiva actuación finaliza con el aire de chamamé Posadeña linda,  canción oficial de la ciudad de Posadas desde el año 2004:

Posadeña linda,pequeña flor de mburucuyá
Te llevo en la sangre con tu misterio, tu soledad
Vengo de otras tierras, de otros caminos, de otro lugar
A buscar tu lumbre, tus ojos claros, tu palpitar.

Finalizado el concierto mucha gente se acerca a saludar y agradecer al artista, quien responde con afecto el cálido recibimiento de su público.




                   
Enlace para más detalles de la exposición pictórica de Ramón Ayala:
http://www.buenosaires.gob.ar/noticias/ramon-ayala-la-pintura-y-la-poesia-hecha-cancion

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