El popular artista venezolano, asociado en Argentina a las actividades del Festival Sonamos Latinoamérica, presentó una obra precursora como método de aprendizaje.
Como parte de una pequeña gira por Argentina, Néstor Viloria presentó su nuevo trabajo en las ciudades de Buenos Aires y Esperanza (Santa Fe). Estuvimos en el primer evento para compartir con nuestros lectores toda la información de este importante libro musical. La presentación estuvo a cargo del docente Esteban Bezazette.
Esteban: "Bienvenidos a esta hermosa actividad. Hoy recibimos a Néstor Viloria, gran guitarrista y amigo. Soy Essteban Bezazette, docente y guitarrista de la casa. Por medio de la cátedra del maestro [Ariel] Carlino hemos articulado para poder llevar adelante esta actividad, sabiendo que estábamos en los últimos días de cursada y era una fecha compleja. Recién llega de Venezuela, y no queríamos dejar pasar esta oportunidad. Que nos cuente el gran trabajo de investigación que está haciendo sobre la guitarra en la música de Venezuela. Es un primer antecedente , un primer libro que hay de música para guitarra en ese país. Hemos charlado mucho con Néstor sobre, por ejemplo, conjunto de guitarra, que el cuatro se empezó a escribir también, porque hace muy poco que se empezó a escribir sobre la música de las orquestaciones de los grupos musicales. Esto siempre fue de tradición oral . De eso vamos a charlar un poco".
Néstor: "Vamos a ir haciendo una historia dentro de los géneros musicales, tal como está planteado en el libro y, simultáneamente, haré una música para tener una relación directa, básicamente un concierto didáctico y la presentación del libro. He preparado una clase pero con mucha música".
(Aplausos)
"Bueno, muchísimas gracias a mi amigo Esteban Bezezette, un profesor de tango, al maestro Carlino por acompañar aquí, desde la Cátedra de Tango, del Departamento de Folklore. También quiero agradecer a mis amigos, compañeros: Eduardo Parra, que va a estar tocando el cuatro, a mi hija Marina Viloria, que va a estar tocando las maracas, a mi hijo Bernardo Viloria, que va a estar tocando el arpa, y al gran amigo Luis Zárraga, quien nos va a acompañar cantando. Ellos son parte de un conjunto de música venezolana".
"Lo que nos ocupa hoy es este material: este libro se titula La guitarra en los ritmos de la música venezolana. Este libro es producto de muchísimos años de vida como guitarrista de la música venezolana, discos, grabaciones, estudios en la vida de la guitarra clásica, que es lo que yo estudié en la Universidad, formación como cuatrista en mi infancia y en mi adolescencia dentro del ámbito familiar. Me gradué en 1999, hace 26 años. Este libro también es producto de materiales que no existían, que no estaban expuestos. Yo tuve, en el año 95, la oportunidad de participar en uno de los grandes festivales de guitarra clásica en Europa, en Grecia: las Olimpiadas de Guitarra en Volos. Llegué a ese festival como venezolano para tocar música en la guitarra clásica: música renacentista, Bach, barroco, Villa-Lobos, todo del repertorio clásico. Y resultó que cuando yo llegué a ese festival, me encontré con un grupo de venezolanos que vivían en Austria que iban a presentar un concierto de música venezolana. Yo tocaba cuatro de niño en mi casa. Estando allá me percaté que yo (que tenía unos 23 años) no sabía tocar música venezolana. Me encontré con esa sorpresa. Yo me había graduado de guitarrista clásico pero no sabía tocar un merengue, un vals, no sabía cómo acompañar un polo margariteño, porque en la escuela de guitarra clásica en Venezuela no se contempla enseñar eso. Y nuestra gran escuela de guitarra en Venezuela es la guitarra clásica con los super referentes Alirio Díaz, Antonio Lauro y Rodrigo Riera. Había dos maneras de formarse como guitarrista en Venezuela: como guitarra solista y armar grupos de guitarra popular o hacer música dentro de la guitarra popular como estudiantinas.
"Había orquestas típicas, como la de Luis Felipe Ramón y Rivera, esposo de Isabel Aretz, quien en los años 40 y principios de los 50 impulsó este tipo de orquestas. El hecho es que yo me encontré como adulto de 24, 25 años que no sabía tocar. Entonces llegué, en ese viaje, a un lugar donde yo consideraba que podía llegar a aprender a tocar música venezolana. Esos lugares eran las estudiantinas, fundamentalmente, que estaban en los liceos, las escuelas. Se tocan valses, merengues, joropos, danzas. Así que yo llegué y me incorporé a una estudiantina que funcionaba en la Facultad de Farmacia de la UCV, la Universidad Central de Venezuela. Allí aprendí los primeros ritmos. En la guitarra se tocan tradicionalmente los arpegios de la mano derecha. En mi investigación yo he tomado otros términos para denominarlos. Entonces, empecé a reunir toda esa información y al año y medio, cuando yo ya tenía mis habilidades técnicas desarrolladas en la guitarra, me reuní con un grupo de amigos (uno de ellos es Orlando Cardozo, gran compositor de música venezolana que tenía bastante formación en música venezolana porque venía de estudiar mandolina, era cuatrista. Se había formado en una escuela llamada Fundación Bigott, que formaba músicos de la tradición). Así que yo hablé con él y con una violoncelista para formar mi primer grupo de música venezolana. Eso fue en el año 1997. Con ese grupo aprendí a tocar todas estas músicas que, de alguna manera, están incorporadas en esta investigación. A partir de entonces fundé la Cátedra en una Universidad "hermana" de la UCV, la Universidad Nacional Experimental de las Artes en Venezuela. Hice lo que la mayoría de los profesores hacemos para enseñar la música venezolana. Elaboraba mis propios materiales de enseñanza y esos materiales los compartía con estudiantes pero eso implicaba una renovación permanente. Llegaron las vacaciones, volví a hacer la guía, armé repertorio y así trabajé durante muchos años. Pero con el tiempo fui reuniendo una cantidad de recursos y ya estaba pasando algo: en un momento me di cuenta que esa guitarra que yo tocaba tenía técnicas propias, usaba recursos que no estaban en la enseñanza de la guitarra clásica. Tenía una manera auténtica de hacer la música para que sonara dentro de la agrupación de música venezolana. Me decidí, hace unos diez años, a organizar esto de una manera más formal".
"Lo que tocamos los guitarristas venezolanos está de alguna manera calzado, sincronizado o basado en el patrón rítmico del cuatro. Entonces, además me di cuenta que no solamente tocábamos notas pulsadas en la guitarra, sino que en la música venezolana uno puede utilizar pizzicatos (toca) y este tipo de cosas. Utilizas el chasquido que se incorporó o una forma de imitar el chasquido del cuatro venezolano. Entonces yo, en lugar de llamarlo arpegio, como tradicionalmente se llamó en la guitarra venezolana, lo llamé Formulas de Acompañamiento (FDA). Entonces, las FDA que yo utilizo--hay excepciones--lo que hacen es hacer un patrón que genera un pequeño acento donde está el trancao. Cuando yo toco en la guitarra tararí, tararí, tararí me genera este acento. El libro está armado así: Capítulo 1. El valse venezolano. Origen y evolución. Es un texto que describe, que contextualiza a quien va a estudiar el libro, sobre el origen de la especie. Está pensado para que lo puedan utilizar los venezolanos (muchos todavía no sabemos el origen de nuestra música) y para quienes no lo son y quisieran tener una aproximación a todo esto, y poder abrir un espacio de investigación. Después la forma que tiene la especie musical y aparecen algunas de las fórmulas, sobre todo en los textos introductorios de cada capítulo. Luego vienen diez valses venezolanos: aquí estamos hablando de valses, pero pueden ser gaitas o joropos. Y hay temas que son fundamentales. Porque si soy chino y quiero estudiar la música venezolana puedo escuchar algo que me acerque a ese género. Hay una recomendación de diez piezas".
"Luego, las fuentes que yo consulté para poder hacer estos texto, de manera que si alguien quiere profundizar en alguna de estas temáticas, aquí están las fuentes que se pueden consultar. Luego el libro viene así: la página izquierda tiene la fórmula de acompañamiento que la sincroniza con el patrón del cuatro en la base rítmica del género, la fórmula de acompañamiento en tablatura y una descripción técnica de lo que se va a hacer. Después viene un ejercicio para tocar una lección con esa fórmula de acompañamiento y poder entrenar lo que yo voy a tocar. Por ejemplo, esta que está aquí planteada es la primera fórmula de acompañamiento que yo planteo (ver video 1)
"Este merengue se llama Un merengue para Los Cholos, dedicado a los hermanos de una agrupación peruana que se llama Los Cholos. Se lo dedicamos hace tiempo y ha sido grabado por nuestro dúo, Guitarpa Dúo, formado por mi hijo Bernardo y yo. Ahora vamos a hacer un aguinaldo muy conocido de un gran compositor venezolano, Simón Díaz, El becerrito.
"Vamos a tocar entonces con estos compañeros que están aquí dos temitas, y con eso terminamos. Primero vamos a hacer un joropo en dúo de guitarra y arpa, una quirpa llanera en 3/4"
"Muchas gracias, hermanos, colegas, profesores, Esteban Bezezette, por haberme abierto el camino para que pudiéramos compartir con ustedes esta tarde, la aceptación del libro y el conocimiento de todas estas actividades que deseamos sean un "ida y vuelta". Vamos a empezar a hacer un intercambio formal. Muchas gracias, maestro Carlino, por acompañarnos".
Eduardo: "Aprovecho pa' comentarles a todos que vamos a estar presentando conciertos navideños en estos días. Vamos a estar con La Peña Venezolana y también con otros formatos que tenemos. Vamos a tener ese calendario, por eso les pido que nos sigan en las redes: https://www.instagram.com/la.venezolana.musical/ y https://www.instagram.com/cancionesdelaesquina/"
Agradecimientos especiales a:







