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domingo, 2 de septiembre de 2018

Café con Aníbal

Una noche diferente en la Semana Aníbal Sampayo. Seis personalidades de la cultura abordaron diferentes aspectos de la vida y obra del artista homenajeado. 



11ª Semana Aníbal Sampayo
Café con Aníbal
Biblioteca Municipal
Sarandí 1184
Paysandú
República Oriental del Uruguay
Viernes 10 de agosto de 2018


Aníbal Turrión: "Un placer tenerlos esta noche en la Semana de Sampayo, agradecer que se hayan presentado. Hoy tenemos presente a Oscar Pina, Alfredo Miranda, la profesora Lilian Silvera, la señora Sonia Toniolo, don Mario Fernández y el señor Hugo Rodríguez. Vamos a plantear el trabajo que vamos a a hacer esta noche; cada orador tendrá un tiempo estipulado. En primer término vamos a ver el trabajo que hizo Cultura de Corrientes sobre Aníbal Sampayo. Lo hizo (Antonio) Tarragó Ros. Alfredo..."

Aníbal Turrión

Alfredo Miranda: "Les comento lo que vamos a ver. En el año 2005 don Aníbal estaba vivo pero internado en su casa de hospedaje. Antonio Tarragó Ros la llamó a Estela, esposa de don Aníbal para pedirle algunas fotos o elementos que ella tuviera a efectos de preparar un video, que es el que vamos a ver ahora, a modo de homenaje a Aníbal en el Festival de Corrientes. Después de mucho tiempo conseguimos el video. Fue transmitido ese mismo año y es una síntesis de lo que fue Aníbal como artista y creo que es muy explicativo en un muy corto lapso de tiempo. Dura 6 minutos más o menos".


Video: "Biografías chamameceras"
(C) Gobierno de Corrientes / Antonio Tarragó Ros


A. Turrión: "Vamos a empezar con Oscar Pina".

Oscar Pina: "Buenas noches. Muchísimas gracias por venir, porque hace mucho frío. Agradezco también el honor de estar en esta mesa con gente tan importante y tan querida. Yo no voy a hablar de la obra de Aníbal Sampayo porque habría que hacer una síntesis brutal, además de que hay gente que va a hacer lo suyo y por supuesto, previmos lo que va a decir uno y otro. Yo voy a hablar de Aníbal Sampayo lugareño, terruñero. Vecino de Paysandú, vecino mío de barrio. Yo empecé a tocar la guitarra a los 13 años, fue la primera vez que canté en público y, en aquel tiempo, mi hermano y yo cantábamos cosas argentinas. Zambas, chacareras y cosas del norte argentino. Desde la Argentina, casualmente, empezó a aparecer Aníbal de Paysandú. Venía de allá Río de los pájaros, apareció Paso Almirón, Ky chororo, o sea que, felizmente, empezamos a mamar la obra de Aníbal Sampayo.  Después lo empezamos a ver en la calle: 'aquel es Aníbal'. Casualmente, era amigo de mi padre. Y así fue creciendo en mí el conocimiento y las canciones. Empezamos a incorporarlas al repertorio argentino de ese momento. Y Aníbal fue un amigo y caminante empedernido de Paysandú. Salió con rumbo al norte, al Alto Uruguay; volvió por la Argentina ya siendo conocido, famoso. No voy a entrar mucho en detalles. Pero cuando fue conocido, famoso, importante, vinculado, como dice Alfredo y como dice el video, a todas las cosas de Argentina, él siempre volvió a Paysandú. Distinto a mucha gente que se va. Artistas que se van a las grandes capitales, se van del país, se van a otro lado. Aníbal fue a todos lados: recorrió y siempre volvió. Aníbal fue un volvedor y eso fue importante. Callejero en Paysandú, como todos ustedes han visto. Se encontraba con todo el mundo y se ponía a charlar. Era amigo de todo el mundo".


Oscar Pina

"Yo tuve el inmenso privilegio de que me invite, allá por los años 90, a que lo acompañe en guitarra. Tal vez fue un tremendo error pero, ¿saben una cosa? Guitarristas como yo, en Paysandú, había uno en cada esquina. Él me invitó porque era mi amigo. O sea que eso era un honor, pero no una exclusividad. Porque Aníbal era amigo de todo el mundo. O sea que no era una exclusividad envanecedora que yo diga: 'Aníbal era mi amigo'. Era amigo de todo el mundo. Era un tipo absolutamente espontáneo, muy cuentista, con un humor espectacular, como ustedes sabrán. Si Aníbal no hubiese compuesto y cantado canciones se hubiese dedicado al humor. Era un ser espectacular".


"Cuando se habla de Aníbal lugareño, como lo estoy nombrando yo ahora, quiero aclarar que me refiero al Aníbal de calle Washington y calle Verocay, sino al Aníbal de toda esta parte de la región. Por ahí nos enojamos--o nos enojábamos--cuando decía una radio de Montevideo: 'el compositor argentino Aníbal Sampayo' cuando pasaban una canción. Primero no entendíamos, después yo entré a comprender que estaba bien, porque fue su intención, su idea, su consigna, era ser un hombre de la región, un comprometido con la gente, con la geografía, con las costumbres del lugar. Además, estoy bastante en contra de la palabra "integración" porque es como si dijera: 'la parte izquierda de mi cuerpo está integrada a mi parte derecha'. Yo veo tan iguales a los argentinos de la región con nosotros, por lo que no está mal que alguien diga: 'Aníbal es argentino'. Un entrerriano tiene derecho a decir: 'Aníbal es entrerriano'. Eso de la frontera, de un río que nos divide, una aduana, por donde pasan las bandurrias, las garzas sin mostrar un pasaporte, una cédula...Aníbal era así: era un comprometido de la región y, para redondear esto digo, la gente de la región tiene una idiosincrasia parecida. Los rochenses son tan uruguayos como nosotros y, sin embargo, somos mucho más parecidos (los sanduceros) a los entrerrianos que a los rochenses. Es una realidad regional. Acá puteamos igual que en Entre Ríos, tomamos el mismo mate, hablamos idéntico, no nos damos cuenta de que alguien es entrerriano o de un lugar cercano. A un cordobés lo puede 'delatar' el caaantito, pero nosotros con los entrerrianos no. Lo que quiero significar es la importancia y el compromiso de Aníbal con la región, con su geografía en su música y en sus poemas, con la fauna, con la flora, con las costumbres, con los sentidos, con los problemas sociales que tenía la gente desplazada de allá o de acá. Y del humor, pues, ni hablar. Habría que dedicarle una noche sola a hablar del sentido del humor que tenía. Hacía un cuento tras otro. Oía un cuento, un chiste que le gustaba y decía: '¿vos sabés que Aníbal Turrión...', ya le ponía un personaje; era una cosa muy pintoresca, muy linda. Alguien dijo: 'Aníbal cantador de verdades y contador de mentiras'. Él fue consciente de la gran, majestuosa obra que hizo, pero se preocupó de no importarle mucho eso. Alguien con esa condición de poeta, cantor y compositor, ejecutante de guitarra y arpa, hubiera tenido mucho más dinero. Fue un hombre comprometido con el pueblo y trató de parecerse a su pueblo en su obra y en su manera de ser".

"Los cuentos eran permanentes. Les hago uno cortito para darle un poquito de color,  que, por supuesto, fue mentira de él. Dice que una vez andaba recorriendo el río Uruguay, la costa, cuando hubo una gran creciente acá y la parroquia del puerto tenía metros de agua. Y dice: '¿sabés? Estaba el cura con la sotana arremangada y de la sacristía me llamaba. ¿Será a mí que me llama? Y dice: 'eh, ¿usted es Aníbal Sampayo?Venga aquí'. Me descalcé y fui. Algo debe estar precisando. Y cuando llego me dice: 'Usted es Aníbal Sampayo. Usted es autor de Río de los pájaros'. Sí, señor. 'Dígame una cosa: ¿usted cree, sigue creyendo que esto es un cielo azul que viaja?' Es una pequeña perlita de lo que era Aníbal, un empedernido, comprometido con su pueblo, lugareño y, por suerte para mí y para ustedes, muy sanducero y entrerriano".

(Aplausos)

A. Turrión: "Muchas gracias, Oscar Pina. Ahora hay una intervención de la señora Sonia Toniolo, quien contará cómo conoció gente argentina a través de Aníbal Sampayo".

Sonia: "Antes que nada, yo quisiera que esto lo comenzara el señor Alfredo Miranda y yo sigo con la anécdota. A ver, empiece usted y yo la sigo. Porque fue muy interesante. Muy lleno de afecto todo".

Sonia Toniolo

Alfredo Miranda: "Yo conocí la obra de Aníbal Sampayo, como casi todos nosotros, que somos de la misma generación, a través de la escuela, cuando allá en la Argentina, como decía el video, en los años 60, se había consagrado la canción Río de los pájaros y estaba dentro del cancionero escolar argentino. El primer acercamiento que tuve fue a través de esa canción y me pasó algo, creo que nos pasó a todos cuando comenzamos a abordar la obra de Sampayo, y es que las canciones nos atrapan. Yo lo escuchaba a través de [José]Larralde, de [Jorge] Cafrune, y las canciones que me gustaban tenían como autor a Aníbal Sampayo: Canción de verano y remo, Ky chororo... Algo extraño me pasaba con esto. Crecí y demás, con todos los avatares que nos va dando la vida. Allá por la década del '90 yo me cruzaba a Paysandú con la firme intención de ver si algún día me lo encontraba en la calle, para conocerlo. En esos avatares, buscando un disco de Aníbal, me arrimaba a una disquería que estaba en la calle 18 de Julio, en una galería. Me atendía una señora muy amable que me hablaba de Sampayo: 'sí, lo vi pasar' ¿Está por acá? 'No, está en Suecia ahora". Y así sucesivamente, cruzaba y cruzaba año tras año comprando discos, viendo la posibilidad de encontrarlo a Aníbal. Hasta que llega un día..."

Sonia: "Llegó el día en que se tenían que conocer. Yo estaba en otro local, arriba del salón Renacimiento".

Alfredo: "Yo estaba buscando 'El Bochinche', que ya no estaba allí. Caminando por Paysandú en búsqueda de Sampayo escucho música. Entro y era acá (el local de Sonia) en el pasaje Laurenzo. Sonia me dice: '¿usted lo quiere conocer a Sampayo? Yo la llamó a Estela [esposa de Sampayo] y le digo que usted va'. No, ¿cómo va a llamar? Ya era cerca del mediodía...Esta situación que tenemos los que vivimos en la gran urbe. Ir a casa de otro. 'No', me insistía Sonia. 'Tiene que ir, tiene que ir'. Y cuando le fui a pagar yo no tenía plata uruguaya. Y me dice: 'señor, vaya acá a la vuelta que hay una casa de cambio, mientras yo llamo'. Mientras iba a cambiar dinero pensaba: 'Ojalá que no haya nadie en la casa'. Cuando llego me dice Sonia: 'ya lo están esperando'".

Alfredo Miranda

Sonia: "Usted, por razones de su profesión, viajaba mucho a Colón, iba a las disquerías a hacer ese tipo de compras y sale lo de Aníbal Sampayo. 'Yo quiero conocer a Sampayo'. Y para mí era tan sencillo que le dije: 'tiene que conocerlo'. Y ahí surgió. [La dirección era] Doctor Verocay y Washington. Cuando usted llega y golpea se enfrenta con Aníbal."

Alfredo: "Yo estaba con el auto y pense: 'no voy. ¿Cómo voy a ir a tocar el timbre a la casa? Me van a sacar corriendo'. Pero después pensé: 'Pero si ya la llamó a la señora tengo que ir, o voy a quedar mal..."

Sonia: "Fue fantástico".

De esta manera, Alfredo Miranda conoció personalmente al creador de tantas canciones que identifican esta región litoraleña, con quien mantuvo una amistad por muchos años.


Mario Fernández perteneció al grupo Los Costeros, que acompañó a Aníbal Sampayo desde fines de los años 60 y con quien grabara discos muy conocidos como "Hacia la aurora". En esta oportunidad nos cuenta su participación junto al famoso artista sanducero y las inspiraciones de su obra.

Mario: "La chamarrita lleva en su música la toponimia del monte bajo. (Toca). La canción en el norte, en la selva...(toca) y después la zamba surera, nuestro cielito...el mismo paisaje. Nosotros no tenemos selva, no tenemos desierto, esa nieve acá, ¿no es cierto? El paisaje es muy chiquitito, es muy parecido en toda la república. Esa palabra que no se sabe qué es, el yeito, decía Aníbal, y el ritmo".

"El sobrepaso es parecido al rasguido doble. (Toca). Tiene la misma temática pero el golpe es distinto. El chasquido. Esa diferencia hay. Y Aníbal lo tocaba así en los años 60 y algo". 

Mario Fernández

A continuación se proyectan imágenes del libro "Aníbal va a la escuela", ideado por un grupo de docentes y artistas bajo la dirección de Hugo Daniel Rodríguez. Este importantísimo material didáctico vuelve a poner en vigencia la obra de Sampayo, quitada de los currículos escolares en épocas de dictadura, con letras de canciones explicadas en su contexto, información acerca de diferentes instrumentos musicales, fotos y relatos de los personajes retratados por don Aníbal en sus canciones, un  método de aprendizaje de arpa creado por el artista en la cárcel y otros datos de gran valor.
Hugo Daniel Rodríguez

Portada del libro "Aníbal va a la escuela"

Método para tocar el arpa creado por Sampayo

Tataupá (Crypturellus tataupa)


Finalmente, Liliam Silvera, docente, operadora en psicología social,  nos hablará de La poesía de Sampayo.

Liliam: "Hablaremos de los dones que tuvo Aníbal, de su talento, de su sensibilidad para poder transformar lo cotidiano en poesía y ver la poesía en lo cotidiano. Hugo recién decía que describió a personajes,profesiones, oficios, pero no es una descripción llana y ramplona, sino que es, justamente, ver la poesía en lo cotidiano. Por eso es difícil de definir a la poesía Y yo tomé algo que es bien conocido de todos y sirve para ilustrar esto que se me ocurrió cuando tuvieron la enorme gentileza de invitarme a esta mesa. Algún día me gustaría escribir un trabajo sobre la poesía de Aníbal. Tomé como ejemplo Canción de verano y remo. En la primera estrofa, que es un cuarteto, simple y sencillo, es cuando uno dice: 'es perfecto', y ¿es perfecto porque es complejo, porque es único? No. Porque es simple, es tan simple que sería imposible reproducirlo. Por eso digo que eso tiene que ver con la sensibilidad y el talento. Vean esta estrofa como forma de ejemplo de esto que yo quería transmitir:

Con un torrente gris de palomas
y una canción de verano y remos,
con una lluvia de sol y aromas
se va la tarde, novia del tiempo. 

Es el atardecer, tan simple, tan cotidiano, tan inmensa e infinitamente repetido desde el primer día de la Creación hasta el último y tan diferente cada uno. Y nosotros, que estamos habituados a esos atardeceres maravillosos que tenemos en el río.¿Qué podemos decir? Es un atardecer único; es divino, es maravilloso, y no salimos de ahí. Y ahora podemos hacer fotografías y subirlas a las redes. Pero acá hay una filosofía tan honda, tan profunda como decir que la tarde es la novia del tiempo. Hay una dimensión acá que atraviesa toda la poesía de Aníbal, que es esa dimensión en el tiempo  que marca la inmensidad de ese tiempo y la pequeñez humana. Y dentro de esa pequeñez hay algunas personas que son destellos, como Aníbal, dentro de esa infinitud del tiempo. Porque si yo lo veo desde el punto de vista del estilo literario, acá hay un hipérbaton, que es cuando uno altera el orden lógico gramatical en un enunciado, que es: sujeto - verbo - premisa: "la tarde se va". Acá "la tarde" se nombra en el último verso, está invertido. Esto es un recurso para hacer poesía, que uno puede aprender. Entonces yo puedo decir: "todos vinimos a la biblioteca"; "a la biblioteca todos hemos venido". Y de poesía yo no dije nada, por más que haya hipérbaton; no nombro lo poético. Y estoy aludiendo a un hecho simple también".

Liliam Silvera

"Y fíjense que acá, en vez de decir que es una bandada de palomas que se va, como siempre, al atardecer, acá es un torrente gris de palomas, lo que nos da una idea de cuántas son y que transcurren, ¿no? Y una canción de verano..., hay una armonía en la naturaleza, en un momento inestable, diferente. Una canción en verano, la estación en la que está escribiendo  la canción... y remos, que acá es una figura dificilísima: es una metonimia (está dando el todo por la parte). Rebuscadísima, si uno lo piensa. "Voy a usar la metonimia". Andá a saber. Misión imposible ...con una lluvia de sol y aromas, además están incluidos casi todos los sentidos, para decir que se va la tarde y, a su vez, es la novia del tiempo. Una idea del amor que está siempre presente, dicho de infinitas maneras, sólo para tomar una estrofa. Y después tomé otra cosa, que los compañeros dijeron y algunas que yo había anotado, y que hablaba con Oscar antes de empezar. Él dijo que Aníbal había sido alguien comprometido con la canción y también hablaron en distintos momentos de la naturaleza, que Hugo acaba de destacar en ese material precioso cómo está presente la flora, la fauna... Todos sabemos que Aníbal fue un hombre comprometido con la vida, pero en el más amplio sentido, la vida con mayúsculas. Y eso (en determinados momentos de la historia de los hombres y de las mujeres, la lucha por lo social, la lucha por la justicia, todo lo mismo que a él lo llevó a estar preso durante mucho tiempo) podría haber devenido, esa parte de su obra, en algo con cierto aspecto panfletario, porque es difícil, en medio del fragor de la lucha y de esas reinvindicaciones que a uno lo hacen también ser poeta en eso. Sin embargo, si leemos América soy ahí está todo el compromiso, absolutamente todo, pero hay cantidad de otras cosas también".


"Yo entiendo que acá aparece esa capacidad inmensa para llegar a transmitir la esencia, lo que él tenía como ideal social. Pero entonces lo dice de tal forma maravillosamente poética, donde están los símbolos más esenciales para la humanidad, que son la luz y el agua. La primera estrofa dice:"

Yo vengo del cobre, del mismo epicentro
donde quema el fuego del sol y el volcán
donde el hombre crece viril, y el futuro
se nutre al conjuro del clima frutal

"Acá está el fuego,está la luz, exterior e interior, está el epicentro, está la etnia, está el metal maleable. Hay un subtexto acá, un hipotexto que es bíblico (claramente, el capítulo 2 del Génesis), pero también panteísta (...) Cuando dice: "se nutre al conjuro del clima frutal", es sangre,es armonía, es perfume, es sabor..."

desde el lujurioso verdor de la selva,
que viste riberas de orquídea y tucán,
estallo en arterias, gredosos caudales
por el río que lame piragua y caimán

"Y el otro elemento esencial es el agua, que es símbolo de la vida,  también bíblico, [está] en el Popol Vuh y en todos los libros sagrados. Y el misterio del agua, que es el misterio de la vida. Y esto del aplauso de las cataratas redondea esta idea. Es panteísmo, es [Walt] Whitman, no hay nada más maravilloso, más perfecto que la naturaleza. Esa admiración y esa absoluta sensibilidad, cómo expreso yo lo que siento frente a esta majestuosidad de la naturaleza, como lo hace un naturista. No puedo decir nada yo sobre la poesía, así que decidí leer el poema de Aníbal La poesía:

La poesía es el ángel
custodio del alma,
la frase redonda,
la justa palabra.

El vuelo del ave, 
la flecha emplumada
que lleva en el aire
la rosa en el alba.

El azul brillante, 
el rojo escarlata,
el tenue amarillo
con ojos de nácar.

Poesía es el frágil
cántaro de plata
que bebe en la noche
la estrella más alta.

Sonoro y profundo
cascabel del agua
cuando el mar sonríe
besando la playa.

El payaso tierno,
colmado de gracias
que llora y que ríe, 
que sufre y que canta.

Poesía es locura, 
delirio que abraza
con el puro fuego
del amor que mata.

Poesía es al fin
la dulce estocada
que inserta en la vida
el sabor a magia.

(Aplausos)

sábado, 24 de octubre de 2015

Primer Campamento de Música Litoraleña hermana a sanduceros y entrerrianos


Organizado por el Consejo de Cultura (Comisión de Música) de la Intendencia Departamental de Paysandú y el invaluable apoyo del movimiento de Costa a Costa, este primer evento binacional ha permitido un necesario encuentro e intercambio de saberes culturales que se dan en ambas orillas del río Uruguay.



Primer Campamento de la Música Litoraleña

Casa de Cultura

Calle Leandro Gómez N° 852

Paysandú

Uruguay

Sábado 17 de octubre de 2015


Charlas, talleres y ensambles han sido algunas de las propuestas dadas a conocer por los organizadores de este Primer Campamento de la Música Litoraleña. Tal como su nombre lo indica, la propuesta original consistía en realizar el evento en el Balneario Municipal, pero la crecida del río Uruguay obligó a buscar alternativas. Finalmente el encuentro tuvo lugar en la Casa de Cultura de esta ciudad uruguaya, a la que asistieron participantes de ambas orillas. Hemos sido recibidos muy amablemente por Hugo Daniel Rodríguez, uno de los más entusiastas impulsores de este fraternal evento, pudiendo compartir la ronda con un gran número de asistentes, en su mayoría músicos y aficionados a la riqueza que entraña la música del litoral.



Hugo Daniel Rodríguez

Tras la presentación de cada uno de los asistentes, comienza una muestra musical en la que los intérpretes realizan descripciones de sus instrumentos, ritmos musicales y repertorios que abordan. En primer lugar lo hace el Cuarteto Ivirapú, de la ciudad anfitriona. Sus integrantes son Ramiro Della Valle (guitarrón), Julio García (primera guitarra), Oscar Pina (segunda guitarra) y Joselo Pina (guitarra octavada), quienes explican que la forma de tocar guitarra en algunas regiones del Uruguay está muy influenciada por la guitarra cuyana. En el caso de Ivirapú, los amantes de la música de Alfredo Zitarrosa notamos gratamente similitudes muy importantes entre la forma de tocar de este conjunto y la del cuarteto que acompañó al recordado artista oriental. Ivirapú nos ofrece una selección de obras en formato instrumental a partir de Patrón, de Aníbal Sampayo. Le sigue una obra original del conjunto llamada Con el pie en esta huella,  milonga de Oscar Pina, Joselo Pina y A. Bargas.

Cuarteto Ivirapú


Otra muestra de la forma en que se tocan ritmos litoraleños está dada por la versión de la polca Rumbeando pa’l Quiebrayugos por parte de Marcelo Fagúndez (acordeón), Hugo Daniel Rodríguez y Mario Fernández (guitarras). Se trata de una obra perteneciente a la tradición musical de Tacuarembó.

Video: Rumbeando pa’l Quiebrayugos


Marcelo presenta sus acordeones, todos en tonos naturales: mi natural, si natural, tono mayor y tono menor. El primero es brasileño, de 24 bajos y 2 hileras. Está afinado en La menor. A continuación, el trío interpreta una milonga “al modo de nosotros”. Posteriormente conocemos el acordeón de 8 bajos y dos hileras, con el cual Marcelo toca la Polquita del Cerro Chato.

Mario Fernández, Marcelo Fagúndez y Hugo Daniel Rodríguez


Hugo propone escuchar dos chamamés: uno interpretado al modo uruguayo y otro a la manera argentina. Guillermo Lugrin, Hugo D. Rodríguez, Atahualpa Puchulu y Mario Fernández tocan guitarras y Ramiro Della Valle el guitarrón  mientras que Cristina Tagliani, Marcelo Fagúndez y Facundo Torresán se lucen con sus bandoneones. En conjunto interpreta obras de Ramón Merlo y  Luis Alberto “Chichí” Vidiella, entre otros autores. La variedad entrerriana de chamamé encuentra entre sus más destacados cultores a Abelardo Dimotta (1921 -1992), Rubén Martínez Solís, más conocido con el seudónimo de Linares Cardozo (1920 -1996) y Edmundo Pérez, entre muchos otros. El sur de esta provincia pertenece a la región de la pampa húmeda, con sus ritmos como la milonga, mientras que el norte tiene más influencia del chamamé correntino. Cuando estas músicas se mixturan surge una nueva forma de tocar la música litoraleña. Sus intérpretes destacan la riqueza armónica y melodiosa del chamamé entrerriano, emparentado pero diferente al ritmo correntino por excelencia.



Ramiro, Cristina, Hugo, Marcelo, Facundo y Atahualpa


Guillermo explica tres variaciones del ritmo rasguido doble, expresión que ilustra posteriormente el grupo integrado por Maru Figueroa, Guillermo, Facundo, Atahualpa, Mario y Ramiro.  A continuación, Guillermo y su pareja Olivia Reinhartt, actriz teatral que se acercó a la música a través de la danza, nos instruyen en el ritmo conocido como tanguito montielero.  Se ha originado en una antigua pieza musical recopilada por viejos acordeonistas en montes y obrajes de Montiel, Entre Ríos. Solía tocarse solamente con acordeón diatónico, más conocido como verdulera; no tiene una coreografía definida, lo cual permite espontaneidad en el movimiento de los bailarines. En el video se pueden apreciar algunas formas de abordar esta expresión típicamente entrerriana.


Video: Tanguito Montielero


Mario Fernández, ex integrante del conjunto Los Costeros, que ha acompañado al célebre cantautor sanducero Aníbal Sampayo, explica las diferencias entre los ritmos “rasguido doble” y “sobrepaso”: “El monte nuestro es más bajo y sereno que la selva, que la montaña. Hay rasguidos  parecidos al sobrepaso, pero no es lo mismo”. (Toca y canta Coplita del pescador, de Sampayo para ilustrar lo peculiar del segundo ritmo). “La canción del litoral es lenta, medio ‘chamamecito’”. Posteriormente, basándose en un documento entregado por Sampayo a Miguel “el Zurdo” Martínez, Atahualpa Puchulu afirma que el rasguido doble se habría originado en la dificultad de los cañeros misioneros para tocar la milonga.



Mario Fernández

A continuación, Mario cede su lugar a Miguel Chaparro, quien toca una chamarrita uruguaya, que no es rasgueada. Se trata de su creación Linda tarde pa’ pescar

Miguel Chaparro


Prosigue Mario Fernández: “Esta es la chamarrita nuestra. Es como las palomas: vienen acá y van a dormir a la isla argentina. ¿Qué documento tienen las palomas? Esto es lo mismo, la música nuestra…Lo que varía son las formas de tocar, más al norte, más al sur…” Más adelante agrega: “la galopa es pariente también [de estos ritmos] pero es más contundente.”


Según la interesante propuesta de los jóvenes músicos entrerrianos, nucleados el Movimiento “De Costa a Costa”, los participantes se reúnen en tres grupos, cada uno de ellos integrado por artistas de diferentes ciudades. La idea es tocar algunas canciones colectivamente, con el propósito de conocerse y enriquecerse con la forma de tocar de los compañeros. Otras participaciones serán solistas o con los acompañantes originales. Tras un lógico tiempo de ensayo, el auditorio de la Casa de la Cultura invita al público presente a ubicarse para disfrutar de las actuaciones.

El primer segmento está dedicado al cantautor, investigador y poeta Aníbal Sampayo. Olivia Reinhartt introduce el espectáculo leyendo un texto del recordado artista sanducero; la música comienza con Garzas viajeras, interpretada por Mario Fernández, Miguel Chaparro, Mateo de Salto (guitarras), Marita Pina y Chela Martínez (canto) y José de Salto (flauta traversa).

Video: Garzas viajeras


El río no es sólo eso es otra de las destacadas interpretaciones de este primer conjunto. En segundo término actúa el Cuarteto Ivirapú, conformado por Ramiro Della Valle (guitarrón), Julio García, Oscar Pina y Joselo Pina. Se suman a escena Ángel Juan Javier Muñoz (“Pini”), de Chajarí (ER), Maru Figueroa y el percusionista Jorge Matiauda. Juntos interpretan Milonga para una niña, de Alfredo Zitarrosa. El Cuarteto se luce tocando una de las versiones que grabaron en su CD: Chorinho (Derechos reservados), que mixtura la peculiar sonoridad de este ritmo brasileño con el impecable sonido de este conjunto de cuerdas.

Hay dos actuaciones solistas. La primera es la de “Pini” Muñoz, quien con su voz y su guitarra interpreta Anhelo costero, de Jorge “Poli” Rosales. Lo acompaña en cajón Jorge Matiauda.

Pini, Joselo y Jorge


La segunda actuación personal es la de Maru Figueroa, quien nos regala a través de su guitarra una versión del tema Dice la llanura.  

Maru Figueroa y Jorge García


El tercer ensamble interpreta obras tan variadas como interesantes. En primer lugar Yisela Sosa y Eduardo “Chito” Lemes nos brindan una hermosa versión del chotis El Pardo Alejo (A. Sampayo), acompañados por José Bulos (piano), Hugo Daniel Rodríguez y Atahualpa Puchulu (guitarras).




Video: El Pardo Alejo


El joven cantautor sanducero Nahuel Lemes, finalista del concurso “Guitarra Negra” en 2013, nos ofrece intensas versiones de creaciones litoraleñas. Destaca su interpretación de Aquel plenilunio, de Aníbal Sampayo.

Nahuel Lemes


Atahualpa Puchulu, de la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay, es uno de los artistas destacados de la noche. Integrante de la red “De Costa a Costa”, Atahualpa sorprende con un tema propio interpretado con gran musicalidad en voz y guitarra: Chamarra para los negros de Concepción del Uruguay.


Atahualpa Puchulu


Otro artista entrerriano de gran nivel, el paranaense José Bulos, interpreta en piano una hermosa melodía, y el dúo compuesto por Yisela y Chito cierra este segmento con una linda obra de la cantautora sanducera: Bálsamo, cantado en español y en portugués.


José Bulos

Yisela Sosa y Chito Lemes


El cuarto y último ensamble de la noche está conformado por Cristina Tagliani (arpa y bandoneón), Guillermo Lugrin (guitarra y voz), Jorge “Cholo” García (guitarra),  Facundo Torres y Juan Andrés Silva (acordeones) más el Dúo Charrúa, de la ciudad de Young (departamento de Río Negro), conformado por Mathías Romero y Oscar Porro (guitarra y voz).

Guillermo se luce en la interpretación del chamamé Tagüé Rapé, traducido como “Camino a Entre Ríos” y en una hermosa obra que comparte en autoría e interpretación con Facundo Torresán titulada Los promeseros.

Guillermo Lugrin


Facundo Torresán


Joven artista de Paysandú, a quien hemos conocido años atrás en la “Semana Aníbal Sampayo”, Cristina Tagliani nos regala el maravilloso sonido del arpa. Un instrumento que solemos relacionar con la música de origen paraguayo pero que también está presente en creaciones de Argentina y Uruguay. El tema elegido es Alma guaraní, polca de Dámaso Esquivel y Osvaldo Sosa Cordero, que compartimos en el siguiente audiovisual:

Video: Alma guaraní


El Dúo Charrúa interpreta la Chamarrita del solitario pescador, con un estilo uruguayísimo. Su manera de abordar el canto nos recuerda al afamado dúo Larbanois & Carrero.

Dúo Charrúa: Oscar y Mathías


Finalmente el ensamble de artistas argentinos y uruguayos ofrece una linda interpretación conjunta: Cheruvichá (A. Nelli – P. Zappa)


Juan Andrés Silva

Facundo, Cristina, Guille, Jorge, Oscar y Mathías


Como broche de oro, todos los artistas participantes del evento brindan su versión del Río de los pájaros, de Aníbal Sampayo, considerado desde hace muchos años “el segundo himno del Uruguay”.








Agradecimentos especiales:

A Hugo Daniel Rodríguez

A las autoridades y trabajadores de la Casa de Cultura de Paysandú

A cada uno de los artistas participantes en este Primer Campamento de la Música Litoraleña.


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