domingo, 1 de febrero de 2026

Discos con historia: Daniel Viglietti en vivo

 Publicado en 1978 en Europa y México, este fonograma reúne grabaciones en directo en Argentina entre 1971 y 1973.

"Daniel Viglietti en vivo"
Daniel Viglietti
Le Chant du Monde LDX 74707 (Francia)
Ariola 25615-I (España)
Discos Pueblo DP-1037
(Sin ediciones digitales)

Daniel Viglietti (1939 - 2017) ha sido uno de los mayores exponentes del Canto Popular Uruguayo. Hijo de dos grandes músicos, la pianista Lyda Indart (1917 - 2006) y el guitarrista Cédar Viglietti (1908 - 1978), Daniel creció bajo la influencia de las expresiones cultas y populares del amplio universo que abarca ese arte. Se formó como concertista de guitarra con los maestros Atilo Rapart (1905 - 1988) y Abel Carlevaro (1916 - 2001). Durante los años 60 trabajó como docente, locutor de radio y cantautor, decantándose por esta última actividad. Su primer disco, publicado en 1963, se tituló "Canciones folklóricas y 6 impresiones para canto y guitarra", resumiendo sus amplios conocimientos musicales. Incluye sendos homenajes a Buenaventura Luna y Atahualpa Yupanqui, dos de sus grandes influencias artísticas, así como la primera versión de su Canción para mi América.

Así como sucedía en otros países de la región, la canción popular se vio influenciada por acontecimientos como el triunfo de la Revolución Cubana (1° de enero de 1959) y las demandas de mejores condiciones de vida, especialmente para los menos favorecidos de la sociedad. Violeta Parra, César Isella, Mercedes Sosa y el grupo Quilapayún fueron algunos de los primeros artistas en llevar adelante un repertorio fuertemente político en esta parte de América. En el Uruguay fueron Alfredo Zitarrosa, Héctor Numa Moraes, Los Olimareños y el propio Viglietti quienes "tomaron la posta" y, abrevando de los ritmos tradicionales de su país así como de otras expresiones, crearon un repertorio que buscaba despertar la conciencia social. Daniel grabó su milonga A desalambrar en 1968, en su disco "Canciones para el hombre nuevo". A su regreso de Cuba, donde había grabado la mayor parte de las obras de ese disco, el artista notó un "clima" enrarecido. Jorge Pacheco Areco había asumido la Presidencia de la República a fines de 1967 y poco después ilegalizó a partidos políticos de izquierda y censuró a medios de prensa escrita. Movilizaciones sindicales y estudiantiles, así como las acciones de guerrillas urbanas como Tupamaros derivaron en una rápida escalada represiva. 

En mayo de 1972 Viglietti fue detenido y encarcelado en Montevideo. Liberado gracias a una enorme campaña internacional, partió a Cuba a grabar su disco "Trópicos", el último de este período en ser publicado en Uruguay. En 1973 se radicó brevemente en la vecina Argentina, donde realizó varios recitales. Poco tiempo después partió hacia Francia, en cuya capital vivió la mayor parte de su exilio. En ese país, el sello Le Chant du Monde publicó por primera vez esta selección de canciones, grabadas en vivo entre 1971 y 1973 en la Argentina. Muchas de ellas expresan, sin medias tintas, su compromiso político y social, alternándose con temas de otros autores.

La primera canción, que había grabado previamente en un simple en 1969, se titula Nuestra bandera:

La bandera de mi Patria
a nadie pide perdón
de haber nacido peleando
en manos del cimarrón.

Las nueve franjas son libres
no son rejas de prisión,
son como ríos llevando
la libertad al corazón.
.......................................

Le sigue El diablo en el paraíso, en ritmo de sirilla y en la tradición del "verso por ponderación". Fue compuesta por Violeta Parra (1917-1967), a quien Viglietti conoció personalmente en Chile, dejando en él una notable influencia. De noche en casa, juntos es una composición del cantautor valenciano Raimon, uno de los mayores exponentes de la Nova Cançó catalana. Este artista participó en el Primer Encuentro de la Canción Protesta (La Habana, 1967) donde también estuvieron presentes Zitarrosa, Viglietti y otros artistas. Raimon tuvo cierta difusión en países como Argentina y Uruguay. La versión castellana, a cargo del propio Daniel, tiene plena relación con el repertorio presentado en esos años por el artista montevideano. Vamos, estudiantes, compuesta en 1968 para la película "Me gustan los estudiantes", de Mario Hendler, también está inspirada en los acontecimientos sociales y políticos de finales de los años 60, donde los jóvenes eran protagonistas de su tiempo a través de movilizaciones y conquistas sociales. 

Que no encuentre ni el rocío, poema popular quechua traducido por Sebastián Salazar Bondy y musicalizado por Viglietti nos permite conocer la profundidad y sabiduría de los pueblos originarios andinos. A desalambrar, la célebre milonga censurada en 1970 en Uruguay, cierra reflexivamente el lado A de este disco.

La segunda parte del fonograma abre con Cielito del calabozo, obra que refleja poéticamente la experiencia de Viglietti cuando fue detenido y encarcelado arbitrariamente en el Penal de Libertad, en el departamento San José. Por todo Chile fue compuesta durante los años en que gobernó Salvador Allende en el país andino. Fue grabada para el disco colectivo "Compañero Presidente" (Casa de las Américas, 1974) y también junto al poeta Mario Benedetti en el ciclo "A dos voces"

Esta versión de Canción para mi América cuenta con la participación especial de los cantautores chilenos Ángel e Isabel Parra, quienes la habían grabado en su país por primera vez en 1965. La unión de estas queridas voces representó en aquellos años opresivos, la lucha por la democracia en el castigado cono sur de nuestra América. En este disco aparece por primera ocasión la bellísima Anaclara, dulce mezcla de melodía y poema en reposada interpretación. 

Circe Maia (Montevideo, 1932) es una poeta, profesora y traductora montevideana. De su vasta obra, Viglietti tomó su poema Por detrás de mi voz y lo musicalizó bajo el título Otra voz canta. Esta versión se popularizó durante el segundo lustro de los años 80, con la recuperación de la democracia en Uruguay y Argentina a través de las actuaciones de Viglietti en ambos países.  La canción que cierra este fonograma pertenece a Jorge Salerno Schiaffino (1944 - 1969), cantautor, estudiante de la Facultad de Agronomía y militante del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros. Su muerte, durante la toma de la ciudad de Pando (8 de octubre de 1969) conmocionó profundamente a Viglietti, quien grabó su canción La senda está trazada, que se incluye aquí, Antojo y La llamarada, las dos últimas compuesta junto a Julián García.  

Aunque este disco no fue reeditado en CD ni está publicado en plataformas digitales, algunas de sus canciones forman parte del compilado "Trabajo de hormiga", realizado por el sello Ayuí en 2008. Son las marcadas con (*) 

EN VIVO (1978)

A
1. Nuestra bandera 
2. El diablo en el paraíso
3. De noche en casa, juntos (*)
4. Vamos, estudiantes
5. Que no encuentre ni el rocío (*)
6. A desalambrar

B
1. Cielito del calabozo
2. Por todo Chile (*)
3. Canción para mi América (*)
4. Anaclara
5. Otra voz canta
6. La senda está trazada

Seudo video: "En vivo" (disco completo)
Daniel Viglietti

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